Oaxaca de Juárez, 14 de julio. La Suprema Corte de Justicia evitó ayer que el oficialismo le asestara la puntilla a la transparencia y la protección de datos personales, vía la desaparición del INAI.
Paró en seco la intención de prolongar indefinidamente la parálisis que, por falta de quorum, padece ese organismo constitucional autónomo, que AMLO quiere desaparecer, aduciendo que es muy oneroso.
Ocho de los once ministros -mayoría calificada—desecharon el proyecto de la ministra Loretta Ortiz, incondicional del tabasqueño, que pretendía desechar la controversia presentada por el INAI, por la falta de nombramientos de comisionados.
En la sesión de ayer, la Corte resolvió que el Senado fue “omiso” al evitar el nombramiento de los comisionados que debían relevar a los que terminaron su período.
No esta de más recordar que la Cámara Alta ya había designado a dos –Rafael Luna y Yadira Alarcón—pero el presidente los vetó.
El tribunal constitucional estableció también que el proceso de elección de los comisionados no debe ser opcional, y que las cuestiones políticas no están por encima de la obligación de integrar debidamente el pleno del INAI.
***
La Ley de Leyes dice que el pleno del INAI está integrado por siete consejeros. Se requiere un mínimo de cinco para que el pleno pueda sesionar.
El 31 de marzo del año pasado terminó el período de los consejeros Oscar Guerra y Monterrey Chepov. El 31 de marzo de año concluyó también el de Francisco Acuña. Desde la salida de este último, hace 104 días, el pleno se quedó sin quorum.
En la sesión de ayer, la ministra Margarita Ríos Farjat y el ministro Luis María Aguilar propusieron que el pleno del Instituto sesione con sólo cuatro comisionados, mientras se designa a los tres que faltan. No se votó. El tema se pasó para el mes de agosto, luego del receso.
Los ministros que votaron en contra del derecho a la información y el cuidado de los datos personales son los incondicionales de siempre: Loretta Ortiz, Yasmín Esquivel y Arturo Zaldívar.
Los que votaron a favor de la transparencia son Norma Piña, Alberto Pérez Dayán, Luis María Aguilar, Juan Luis González Alcántara, Alfredo Ortiz Mena, Margarita Ríos Farjat, Jorge Pardo y Javier Laynez.
***
En este espacio decíamos ayer que ya nos alcanzó el terrorismo, si nos atenemos a la definición del diccionario de Oxford Languages: “es la sucesión de actos para infundir temor en la sociedad.”
El tema llegó ayer a la mañanera. López Obrador no tuvo más remedio que reconocer que la delincuencia organizada busca sembrar terror para lograr sus propósitos, sin importar el costo en sangre.
Pero no quiso opinar si el uso cada vez más frecuentes de artefactos explosivos por las bandas criminales en México nos convierte en un país agobiado por el terrorismo.
Dijo: “hay que ver en el sentido estricto lo que significa el terrorismo, que está más vinculado a la parte política-ideológica, y también a los fanatismos.”
Y expuso los motivos por los cuales no admite que se hable de terrorismo en México:
“No hay que dar entrada, no abrir la puerta para los ultraconservadores vecinos nuestros que quieren tener excusas, pretextos, para vulnerar nuestra soberanía.
“O sea, también hay que estar pendientes de eso, porque hay muchos que buscan sacar raja. O sea, aparte de los zopilotes, están los halcones”, dijo.
Como complemento citaremos un reporte castrense publicado ayer por Reforma que da cuenta de un incremento del 233 por ciento en el uso de explosivos por el crimen organizado, entre diciembre del 2018 y febrero del 2022.
***
Las corcholatas ricas dan risa. Las imágenes y los nombres de Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López Hernández están en espectaculares, bardas, camisetas.
Pero ellos evaden responder y repiten que los pagan “compañeros en muchos lugares”, pero sin dar nombres, ni apellidos. ¿El pueblo bueno pagando espectaculares? Mmmmm.
El gran Risco subió ayer a twitter el video una entrevista que le hicieron a Sheinbaum sobre el tema, que terminó mal.
–¿ En el caso de Tabasco quien los mandó poner? Preguntó el reportero
–Hay que preguntarle a los compañeros que nos apoya, pero ya les pedí que bajaran los espectaculares- respondió.
–¿Tuvo que intervenir el presidente para que las corcholatas reaccionaran?
— Desde hace rato hemos pedido que los bajaran y está bien que intervenga el presidente y que el presidente del partido también hizo un llamado.
–¿Esto confirma que el presidente lleva la conducción del proceso?
–Nooo, porqué.
–Porque él dio la instrucción.
–Pero ustedes la acataron.
–No, no la acatamos. Reconocemos la opinión y tomamos nuestas decisiones. No se porqué tanta violencia en la entrevista, está muy violenta, respondió Claudia, azotando la manos en sus piernas.
Si yo fuera su asesor, trabajaría en el autocontrol.
FIN.
