Oaxaca de Juárez, 5 de septiembre. La invitación a Donald Trump para reunirse con el Presidente Enrique Peña Nieto fue producto de una reflexión profunda y no sólo una acción pragmática que partió al gabinete. Peña Nieto no sólo compró el alegato económico que le presentó el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, quien argumentó que si no se acercaban al candidato republicano y buscaban que matizara su discurso de repudio al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, México podía sufrir un colapso si resultaba electo el 8 de noviembre. También le dio la razón sobre cómo debían acercarse a Trump. Desde las elecciones primarias, la discusión en el gabinete fue de acercarse a los diferentes equipos, pero cuando se privilegió el encuentro con Trump, la iniciativa de Videgaray provocó un choque con la Secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, y la oposición silenciosa del Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo.
