Hoja San Pablo y Casonas de Oaxaca
Hermógenes Beltrán García
Oaxaca de Juárez, de febrero. A mediados de siglo cuando el suscrito llegó a esta bellísima ciudad de Oaxaca de Juárez, los plásticos para envolturas de algunos artículos eran inexistentes; en las carnicerías del Mercado Benito Juárez en la calle de Las Casas despachaban tasajo envueltos en “Hoja de San Pablo” superficie áspera; estas hojas las venden en los tianguis de Zaachila y comunidades en valles centrales; hoy los plásticos han invadido todo.
Entrados ya en los recuerdos, las mujeres que hacían y expendían gelatinas lo hacían verdes cazuelas de Atzompa y despachaban en hojas de anona de árboles que por cierto abundaban; vendían las anonas que eran solicitadas por las madres que amamantaban, consumirlas les aseguraba una buena producción de leche materna para los críos pero volvamos, “a lo que truje, Chencha”
En 2016 una mata de ellas, hoja de San Pablo creció en el frontis, cornisa de la casa en la esquina SW de las calles de Constitución y Reforma, sus raíces sobre el muro de adobes desprendió capas exponiendo parte de la hermosa arquitectura de edificios de Oaxaca, seguro los dueños lo advirtieron y se reparó el daño, hoy luce espléndida lo edificación.
En contraesquina, esquina noreste (NE) una casa de adobe abandonada, la reja de hierro “luce” estragos de un golpe de algún choque vehicular, de los muros se desprende su capa protectora y deja al tiempo con sus inclemencias su destrucción para después levanten un cajón de cemento
Fuera del párrafos anteriores, lo inicial recordaba el suscrito, en la calle de Constitución se ubicó en la entrada de la casa 309 a observar de lejos una bella construcción, se advierten muros por su grosor son de adobe pero lo testimonial del pasado de ese Oaxaca destruido por el “sismo del 31” rojas tejas que asoman a la calle.
Al observarlo apareció el inquilino John Towny en la planta alta de la casa desde la cual observaba y al charlar con él se le pregunto si solo cubría el muro frontal de la casona marcada como 304 dijo que no, de sus habitaciones veía que toda la casa estaba techada de teja, pertenecía a unos alemanes que llegaban por largas temporadas. Movido por la curiosidad a escudriñar por ventanales de sus balcones y muebles de manufactura oaxaqueña, cerámica roja y un metate con su “mano” de roca con la leyenda “1984”
El zaguán, espacio de entrada cubierto a recibir visitantes delimitadas por una reja de hierro del patio se conserva visto por los espacios del portón de madera, al interior pilares del corredor, de la típica casa oaxaqueña de un ayer cercano del siglo pasado.
Por la observación y recuerdos del 2016, la casa 306 de la misma calle, su fachada con dos ventanales de hierro y entrada de las mismas dimensiones, tenía aparte dos balcones que dan a la calle Constitución, idénticos pero fueron derribados, substituidos por una entrada para su vehículo, no rompe la armonía arquitectónica pero se observa “modernizada” por el correr de los tiempos pero no es un adefesio arquitectónico.
No es perder el tiempo de observar parte del pasado arquitectónico de Oaxaca que tal vez no sea tan desastroso como la destrucción por los porros de la UABJO del Paraninfo Universitario o la quema del portón en la calle de Macedonio Alcalá y otros emblemáticos edificios de Oaxaca, tambien edificaciones que fueron casas habitación son testimonio de un pasado que por negligencia pero más por complicidad de entes oficiales se destruye y no solo por las hojas de San Pablo
En la calle de J. M. Pino Suárez según las placas en las esquinas, cerca de la calle Constitución una casa testimonial de tiempos idos pero fue grotesca y groseramente agredida ¿por entes del gobierno del estado de Oaxaca? la dividieron en 2016 una parte utilizada para llevar gruesos expedientes que llevaron trabajadores con trajes casi de astronautas, los conjuntos de papeles como bloques compactos tal vez por la humedad, acarreados en vehículos de la Secretaría de las Culturas y las Artes de Oaxaca, ¿parte de los archivos históricos de Oaxaca?
Si el gobierno del estado compro parte del edificio ¿Por qué una parte y no todo? ¿Hay algo oscuro? ¿Ahí ubican parte de los archivos del Oaxaca con historia impresionante? El patrimonio arquitectónico de Oaxaca merece toda la atención.
Lamentable y triste que oaxaqueños y no oaxaqueños por nacimiento o por adscripción por acción u omisión destruyamos nuestra herencia arquitectónica de eso hay evidencias a simple vista y la oficina municipal ad hoc ¿Qué? No de hoy si no casi de siempre ¿se hacen de la vista gorda? ¿Hay argumentos con ciertos signos deleznables pero convincentes?
Estamos obligados a conocer nuestro patrimonio en todos los órdenes y el Arquitectónico es uno de ellos. Las hojas de San Pablo abundan en cornisas de casas antiguas. ¡Volveremos!
