Oaxaca de Juárez, 17 de julio. En México uno de cada tres niños sufre de obesidad, al igual que siete de cada 10 adultos mayores de 20 años. Por este motivo, las Organizaciones y Asociaciones pro salud buscan agregar a los alimentos y bebidas súper procesadas un etiquetado donde se especifique los valores nutrimentales y se advierta el nivel contenido de azúcar, grasa, calorías o sodio, con el fin de reducir la obesidad y diabetes.
Sin embargo, la industria de alimentos y bebidas cuenta con un gran poderío económico que, con empresas transnacionales tan influyentes como Coca-Cola, Nestlé, PepsiCo, Danone, Unilever y Bimbo, ejerce presión para frenar cambios en el etiquetado frontal nutrimental en el empaque de sus productos.
La coordinadora de la coalición contraPESO, Ana Larrañaga, ya había dicho que para que se pudiera hacer ese cambio del etiquetado se enfrentarían a una fuerte oposición de la industria de alimentos y bebidas ya que no están de acuerdo a que se modifiquen.
“Enfrentamos una fuerte resistencia de la industria de alimentos y bebidas procesados, principalmente de la refresquera más importante del país, por lo que no se ha podido dictaminar en la Comisión de Salud”, indicó Larrañaga.
Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, advirtió que, “Las políticas públicas dirigidas a combatir esta epidemia de obesidad y diabetes en México, declaradas emergencias epidemiológicas en 2016 han sido capturadas por la industria, por lo menos hasta la administración anterior. Un buen ejemplo de eso fue y es el etiquetado frontal que tenemos actualmente en los productos, un etiquetado diseñado por la industria”.
La industria alimentaria y refresquera agrupada en CONMEXICO ha utilizado organizaciones espejo como Quiero Saber Salud, Movimiento por una Vida Saludable (MOVISA) y Queremos Mexicanos Activos (QUEMA) para tratar de convencer al gobierno de Andrés Manuel López Obrador de continuar con el etiquetado engañoso, que promueve el consumo desmedido de alimentos que provocan obesidad y enfermedades crónicas relacionadas como diabetes, enfermedad renal, diversos tipos de cáncer, entre otras.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación le negó un amparo a Calvillo, siendo uno de los principales impulsores del cambio en el etiquetado, ya que los ministros consideran que el modelo GDA cumple con los elementos adecuados para la población.
La influencia de la industria de bebidas y alimentos ha sido tan preponderante que ha logrado atar de manos a la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y más recientemente, han logrado armar su “refrescobancada”, encontrando un aliado en el líder de Morena, Mario Delgado, quien ha impulsado bloquear la propuesta, además de apoyar con artículos transitorios el avance de al menos ocho iniciativas para reformar la Ley General de Salud en materia de sobrepeso, obesidad y etiquetado frontal en alimentos y bebidas no alcohólicas.
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