Dario Nolasco
Oaxaca de Juárez, 25 de abril. “En el aniversario 492 de nuestra ciudad prehispánica colonial y contemporánea, honremos a sus hombres y mujeres que ayer como hoy luchan por su rescate permanente por enaltecer su arte, cultura y tradiciones por mantenerla a pesar de todos sus problemas como un espacio plural de convivencia de todas las etnias y clases sociales de nuestra entidad”, pidió el edil capitalino Francisco Matínez Neri durante la Sesión Solemne efectuada en el Teatro Macedonio Alcalá.

El Primer Concejal señaló que ese ambiente de sana convivencia y pluralidad no está exento de nuevos problemas y retos incubados históricamente por diversas causas y circunstancias pero sobre todo por fenómenos sociales como las oleadas migratorias del campo a la ciudad, el crecimiento exponencial de la población urbana y la conurbación que generaron nuevas y crecientes necesidades en materia de infraestructura vial de servicios públicos y de mayores oportunidades educativas y laborales.
Acompañado de Juanita Cruz Cruz, representante del gobernador Salomón Jara Cruz y de la Presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, Magistrada Berenice Ramírez Jiménez, así como de los integrantes de su Cabildo, indicó que los retos que enfrentan las autoridades en esta nueva realidad es buscar alternativas para asegurar más y mejores servicios públicos para los más de 300 mil habitantes de la capital, además de garantizar a las niñas, adolescentes y mujeres el derecho a una vida libre de violencia.
Durante su intervención en la Sesión Solemne de Cabildo de festejo por el 492 aniversario de la elevación a rango de Ciudad de Antequera en 1532, apuntó, “a 8 años de que se cumplan 500 años, nuestra ciudad se ha transformado en todos los órdenes de la vida social, educativa cultural y política y sin embargo, conserva su esencia de una ciudad colonial con una riqueza cultural excepcional y una sociedad culta y participativa siempre atenta a lo que se hace y deja de hacer desde el poder público en la defensa y preservación de lo que ya es un considerado patrimonio patrimonio mundial de la humanidad”.
Martínez Neri recordó que la ciudad fue un centro de población prehispánico fundado por los mexicas quienes en 1486 al mando del emperador Ahuizotl le dieron el nombre de Huaxyacac, cuyo significado según el padre Francisco Javier Clavijero es en el extremo del guajin, dicho de otra manera, en el extremo del bosque de guajes, donde se asentó el destacamento militar de la llamada triple alianza que unió a Texcoco, Tenochtitlán y Tlacopan.
“Huaxyacac que ocupó parte de las tierras del antiguo cacicazgo de Cuilapan cedidas a los mixtecas por los señores zapotecas de Zaachila y estuvo asentada en parte de la zona que hoy ocupa el Centro Histórico, la existencia de que en este sitio y desde la época prehispánica de poblaciones hablantes de distintas lenguas los zapotecas mixtecas y Náhuatl le imprimieron carácter plurilingüe y multicultural que aún conserva”.

Expresó que en 1521 a la llegada de los conquistadores encabezados por Francisco de Orozco, el idioma y cultura española le agregarían sus huellas, los españoles le darían el nombre de Villa de Antequera en 1526 y el de Ciudad de Antequera en 1532 en ambos casos por autorización del rey.
“La ciudad vivió en sus orígenes una gran movilidad social aún cuando los españoles y sus aliados indígenas la ocuparon transitoriamente para sus campañas militares en contra de grupos indígenas rebeldes o para extender sus dominios territoriales hacia el sur y otras zonas del territorio del actual estado de Oaxaca”.

Sin embargo, la estabilidad poblacional se lograría hasta la segunda mitad del siglo XVI que marcaría su lento pero continuo crecimiento, con el paso del tiempo Antequera se convirtió en el centro de acopio y registro administrativo de la grana cochinilla que durante la colonia y hasta mediados del siglo 19 fue uno de los principales productos generadores de riqueza para la nueva España por la demanda de tintes naturales de la industria textil en Europa.

Señaló que Antequera también fue el epicentro del poder político tuvo como autoridad desde 1529 a un cabildo y a un alcalde mayor, cargo muy importante en la colonia que concentraba el poder político militar y jurisdiccional en los territorios, desde 1535 fue sede del obispado y por tanto del poder religioso.
Por ello, el presidente municipal llamó a “preservar nuestro patrimonio tangible e intangible y mantener una estrecha coordinación con autoridades de todos los niveles y organismos internacionales para conservar nuestro Centro Histórico, no menos importante debe ser nuestra gente, aquellos hombres y mujeres que habitan en las agencias barrios y colonias a quienes reconocemos su vocación solidaria y participativa, festejemos entonces este 492 aniversario de la antigua Antequera con júbilo y alegría cerremos filas todos y todas para asegurarle una larga vida a nuestra ciudad a nuestro municipio”, finalizó.
En la Sesión Solemne, el Cabildo entregó reconocimientos a distinguidos oaxaqueños que han aportado con sus acciones a enaltecer la grandeza de la Ciudad de Oaxaca de Juárez, en ese tenor la doctora Isabel Grañén Porrúa fue galardonada con la medalla “Donají”, por su destacada labor y contribución a la vida cultural de Oaxaca.

De igual manera, Ignacio Fernández Esperón, famoso compositor conocido como Tata Nacho, quien se asumió como oaxaqueño, le otorgó el reconocimiento como “Oaxaqueño Distinguido”.
La maestra Guadalupe Villa Castañeda, fue galardonada con la distinción de “Ciudadana de Antequera” por más de 58 años de carrera artística, al igual que a María Elena Marrufo Tenorio por su incansable labor en favor de los niños en condiciones de vulnerabilidad.
Aarón Foster Velasco Pacheco, “el hombre de hojalata” artesano que ha puesto en alto el nombre de Oaxaca en México y más allá de las fronteras y Darío Castillejos, caricaturista oaxaqueño, fueron galardonados al “Mérito Profesional”.
