Ramsés Ilescas
Oaxaca de Juárez, 17 de octubre. Uno de los líderes de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación convirtió en su estacionamiento privado el atrio de la iglesia de San Agustín y, para evitar una sanción por parte de la autoridad vial, soltó a sus esbirros para lograr impunidad.
Presuntamente la camioneta de lujo que todas las tarde invade el atrio de la iglesia sobre la calle de Guerrero y Armenta y López, es posiblemente propiedad del vocero de la Sección 22, Wilbert Santiago.
La Policía Vial requirió el apoyo de una grúa para remolcar el vehículo, pero un grupo de maestros llegó a evitar el remolque.
