Oaxaca de Juárez, 14 de noviembre. ¿Crees que nada puede superar a una buena hamburguesa? Piensa en un plato lleno de chapulines fritos.
Okay, igual y no van a saber a lo mismo, y tal vez hasta sea difícil imaginarte masticando y tragando un puñado de insectos. Sin embargo, los expertos dicen que, nutricionalmente hablando, son excelentes sustitutos de la carne, y podrían ser una gran fuente de proteínas en el futuro.
La idea de comer insectos no es nueva, pues han sido incluidos en las dietas tradicionales de muchas culturas alrededor del mundo, y el reporte de 2013 de la Organización de Alimentos y Agricultura de la ONU asegura que mil 900 especies de insectos han sido documentadas como fuente de alimentos alrededor del mundo.

In certain countries in SE Asia, grasshoppers are eaten as a good source of protein. In SE Asia for example, are regarded for their high content of protein, minerals and vitamins. They are usually collected at dusk, using lamps or electric lighting, fried, flavoured with spices, such as garlic, onions, chile, drenched in lime, and used in soup or as a filling for various dishes. They are abundant in SE Asian food and street markets.
Seguro hay más insectos en la tierra que peces en el mar o en criaderos. Y es bien sabido que los insectos son altos en proteínas, pero hasta ahora, su aprovechamiento en otros nutrientes es desconocido.
Así que investigadores del Kings College London y Ningbo University en China se reunieron para medir el nivel de nutrientes contenidos en varios insectos, para ver si en verdad podían contribuir a una buena alimentación, y medirlos con carne de res, por ejemplo. Los resultados fueron publicados en el Journal of Agriculture and Food Chemistry.
Los investigadores estaban particularmente preocupados por la concentración de hierro en los insectos, debido a que éste es un nutriente muy importante y, muchas veces, ausente en una dieta vegetariana. No absorber suficiente hierro de alimentos o suplementos puede llevar a la anemia, problemas cognitivos, sistema inmune débil, complicaciones en el embarazo y otros problemas de salud.
Usando un modelo de laboratorio que imita al sistema digestivo humano, los investigadores analizaron el contenido mineral en chapulines, grillos, gusanos de harina y gusanos búfalo, junto a muestras de sirloin, y observaron cuantos nutrientes serían absorbidos al ser comidos.
Los insectos presentaron diferentes niveles de nutrientes. Los grillos, por ejemplo, tuvieron los niveles más altos de hierro, calcio y magnesio. Y, de hecho, la solubilidad del hierro (la característica de un nutriente para ser aprovechado por el cuerpo) fue significativamente más alta en los insectos que en la carne.
Chapulines, grillos y gusanos de harina también presentaron más niveles de concentración de calcio, cobre, zinc y magnesio, comparados con el sirloin.
Los resultados avalan la idea de que comer insectos podría, potencialmente, ayudar a las necesidades nutrimentales de la población mundial. “Las especies de insectos comúnmente consumidas podrían ser una fuente excelente de hierro”, escribieron, “y podrían proveer una plataforma para una estrategia alternativa que incremente el consumo de minerales en los humanos”.
Aún no estamos convencidos al 100%, pero aún tenemos tiempo para asimilar la idea de hamburguesas de insecto. Aunque es más asqueroso comer un hot dog que un insecto.
Este artículo fue publicado originalmente en Health.com
