Oaxaca de Juárez, 30 de agosto. El detonador del cambio de formato que aprobó el Presidente Enrique Peña Nieto para la joya de la corona del cuarto informe presidencial, el mensaje político, partió de “la desconfianza que tienen principalmente los jóvenes, hacia los medios de comunicación y hacia las redes sociales, con la percepción de que esos espacios están plagados de información poco veraz y sin sustento”. Es decir, ni la televisión, la radio, los periódicos o revistas sirven como antaño para dar credibilidad a los mensajes que se emitan a través de ellos. Tantos gritos y epítetos en las redes sociales también han minado su confiabilidad. Pero el nuevo modelo que se pondrá en práctica el jueves por la noche, tampoco es un disparo con escopeta. El objetivo es un segmento de la población identificado como los millennials, la generación nacida entre 1980 y 2000, los tomadores de decisiones del mañana.

