Oaxaca de Juárez, 3 de abril. Como ya es una costumbre los feligreses acuden este día al municipio de Ánimas Trujano para presenciar la escenificación del Viacrucis de Jesucristo.
A escasos 12 kilómetros de la capital oaxaqueña se ubica el municipio de Ánimas Trujano en la zona metropolitana de los Valles Centrales en donde como cada año arriban visitantes tanto de la entidad como de otras partes de la República para presenciar este evento religioso.
Apostados en las calles los visitantes observan el paso del contingente que escenifica la pasión de Cristo desde sus aprehensión y su recorrido hasta su muerte en la cruz en un cerro de la comunidad.
Bajo los rayos inclementes del sol, Jesús, resignado a su suerte, camina descalzo hacia su destino azotado y maltratado por los soldados romanos.
Durante el recorrido, Jesús se encuentra con su madre, una de las escenas más tristes en donde la Virgen María ve como su hijo con una corona de espinas es golpeado y torturado acusado de un delito que no cometió.
Agotado por el inclemente sol, la pesada cruz y los azotes Jesús cae por tercera vez con la pesada cruz a cuestas, mientras que sus verdugos se burlan de él, “levántate, no decías que eres el hijo de Dios”.
Al ver a Jesús agotado y sin fuerzas por el agotamiento, Simón, el cirineo ayuda a cargar la cruz camino al Gólgota, esto como parte del contexto bíblico según los relatos en los evangelios de Marcos, Mateo y Lucas.
De esta manera, transcurre el recorrido hacia el lugar donde finalmente, Jesús será crucificado para el perdón de los pecados.
