Oaxaca de Juárez, 30 de junio. DE ANÁLISIS POLÍTICO. Estas elecciones fueron legales pero no correctas. Hay una gran diferencia entre lo legal y lo correcto. PRI, PAN y PRD arreglaron el tinglado con la última reforma electoral. Lo que hizo que el presidente Peña Nieto, conservara su poder en la Cámara de Diputados… hasta que el pueblo aguante.
En el caso específico de Oaxaca, donde de once distritos electorales, el PRI se llevó siete y el PRD cuatro, podemos decir que Tuxtepec, Juchitán, Pinotepa y Teotitlán no cumplieron a cabalidad con los requisitos para declarar válida la elección.
En Teotitlán de Flores Magón, distrito 02, de 367 casillas acordadas para instalación, en 83 de ellas no se entregó papelería, así que nos quedan 284 casillas con papelería entregada… de esas 284 faltaron por instalar 35 casillas, o sea, que realmente se instalaron 249 casillas y… 249 casillas representan el 67 por ciento de las 367 casillas acordadas para instalación que conformaba el 100 por ciento… para hablar claro y liso, con el 67 por ciento de casillas instaladas, la elección es nula porque no llega al 80 por ciento mínimo exigido por ley.
En casos similares, al de Teotitlán, se encuentran los distritos de Tuxtepec, Juchitán y Pinotepa, los cuatro “ganados” por el PRI. Recordemos que el Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentra dominado por el PRI, así que de ninguna manera se piense que se va a anular la elección en estos distritos y convocar a elecciones extraordinarias, como mandata la ley.
También tenemos el caso de Tehuantepec, distrito 05, donde ganó la elección José Antonio Estefan Garfias flameando la bandera del PRD. En este distrito hubieron 175 casillas impugnadas, pero de igual manera, tampoco procederán las impugnaciones, dado que, el presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), es Constancio Carrasco Daza, que es primo de Diódoro Carrasco (Gobernador de Oaxaca 1992-1998), y Estefan Garfias, es ahijado político de Diódoro Carrasco… o sea, ahí no pasarán las 175 impugnaciones.
Indudablemente que habrá respuesta de las autoridades electorales, respuestas que sonarán cínicas, pero legales. Dado que los principales partidos políticos (PAN, PRI y PRD), manejaron muy bien, para su beneficio la reforma electoral… es legal, pero no es correcto. Las dictaduras nunca pierden “legalmente” una elección. Porfirio Díaz nunca perdió una elección.
El teatro electoral del general Díaz todo lo tenía previsto. También entonces había “cargada”, también entonces había organizaciones que lo proponían y obreros, artesanos, oficinistas y hasta personas distinguidas de la sociedad, tanto mexicanas como extranjeras que corrían a darle su apoyo. En aquel entonces la soberanía de los Estados era un mito y por lo tanto la federación una farsa… como hoy.
Don Porfirio era hombre provisor y no se le escapaba el peligro del sistema anti constitucional de la designación personal, así que declaraba: “He esperado con paciencia el día en que la República esté preparada para escoger y cambiar sus gobernante sin peligros de guerras ni daños al crédito y programas nacionales; y creo que ha llegado ese día. Si en la República llegara a constituirse un partido de oposición, lo vería como el comienzo de una era democrática, la nación está preparada para entrar definitivamente en la vida democrática”. Y claro que Porfirio Díaz ganó esa, su última elección, y la ganó de calle.
Es más, tan era seguro el sistema electoral de don Porfirio que, Francisco I. Madero fue a verlo para solicitarle que lo incluyera en el siguiente mandato como vicepresidente. Don Porfirio le explicó a Madero que la política no era cosa de juego o de improvisación, que se dejara de tonterías y que se regresara a trabajar a su hacienda. Don Porfirio lo apapachó, bromeó con él y lo despidió. De ahí salió Madero a promover la Revolución.
Para las elecciones de 1910, el Partido Antireeleccionista postuló a la formula Madero-Vásquez Gómez. A su vez, el Partido Reeleccionista y el Partido Nacional lanzaron la candidatura presidencial de Díaz, pero con diferentes candidatos a la vicepresidencia. Ramón Corral por el Partido Científico y Teodoro Dehesa por el Partido Nacional. El 10 de julio de 1910, día de las elecciones, Porfirio Díaz arrasó. Y el 21 de agosto, Díaz y Corral fueron proclamados Presidente y Vicepresidente respectivamente.
Madero escapa de prisión el 5 de octubre, cruza la frontera con Estados Unidos y acto seguido “impugna la elección”, desconociendo a Porfirio Díaz como Presidente. Cabe aclarar que cuando Madero proclama el Plan de San Luis desde Texas, no era más que una vacilante declaración de guerra a don Porfirio, donde se le acusa al dictador de haber burlado la voluntad popular. Y proponía que los mexicanos se levantaran en armas al día siguiente 20 de noviembre a las 6 de la tarde.
Los primeros en morir por la causa de la Revolución fueron los hermanos Aquiles y Máximo Serdán, asesinados en Puebla. El general Díaz había hecho saber que no estaba dispuesto a transigir ni a entrar en pláticas con conspiradores, que cuanto fuera revuelta sería tratada a cañonazos. Así que el 20 de noviembre realmente no pasó nada, el país se quedó tranquilo, la bronca vino después. Así como este 7 de junio con una elección militarizada en casi todo el territorio nacional, no pasó nada. La revuelta está por venir… La elección del 7 de junio de 2015 fue legal, pero no legítima, como la última elección de Porfirio Díaz…. hasta que el puebla aguante… porque el rancho se está incendiando.
¡Suerte! y hasta el próximo De Análisis Político.
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