Oaxaca de Juárez, 10 de julio. El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos se reunió anoche con directores de medios de comunicación para platicar de sus experiencias en Oaxaca. De trato amable y con un gran sentido del humor, el obispo expresó su amor por las cosas sencillas de la vida, y pidió a los periodistas siempre hablar con la verdad y luchar por el bien de la sociedad oaxaqueña.
Acompañado por el vocero de la Arquidiócesis, el padre Guadalupe Barragán, el religioso contó a los periodistas que es un fan del fútbol soccer, americano, del béisbol, de la lucha libre y de muchos deportes incluso de las carreras de autos y que hoy espera que gane Bélgica y el miércoles Croacia en la Copa del Mundial Rusia 2018.
Como es de Jalisco, es un chiva por herencia, y añora ir algún día a un juego de los Alebrijes o al de los Guerreros. Mezclarse entre los fanáticos, disfrutar y apoyarlos con gritos y lisonjas.
Entre bromas y comentarios chuscos, el purpurado narró sus vivencias y dijo que viene de una familia humilde, que su padre vendía agua en tambos y también elotes. Sus padres, una pareja unida, trató con cariño y respeto a sus siete hijos, pero nunca había lo suficiente y quizás por ello, come poco, porque su estómago aprendió a quedarse con hambre y ahora, varios años después, la diabetes lo mantiene alejado de las cosas dulces, aunque de vez en cuando “peca”.
Se trata de un hombre disciplinado, que diariamente se encomienda a Dios para que le vaya bien y le de fuerzas para difundir sus palabras en la comunidad oaxaqueña. Es un convencido de que el amor, la lealtad y la honestidad son las claves para la felicidad.
Tiene una gran admiración por el pueblo oaxaqueño, en especial en los momentos difíciles como los velorios en donde todos se unen para apoyar al que sufre y lo rodean con cariño, pero en especial cuando entonan “El Dios Nunca Muere” que es el himno que los levanta con orgullo y fuerza.
Le duele mucho que los sacerdotes renuncien a esta noble labor, incluso ha llorado cuando se entera de que algún miembro se va por otro camino y eso le da mucha tristeza.
Reafirmó su compromiso de “profundizar la presencia pastoral en las poblaciones más frágiles y alejadas y dijo que respetaba a todos sus hermanos oaxaqueños que con grande fe luchan y se esfuerzan por salir adelante, que anhelan la justicia y la paz.
Al Arzobispo, no le gustan las ruedas de prensa, porque los “periodistas a fuerza quieren meterlo en un tema del que no tiene intención de opinar”.
Los invitó a misa, a escuchar lo que ahí se dice y espera hacer un buen papel en esta etapa de su vida.
Pedro Vásquez sustituyó a su paisano, José Luis Chávez Botello.
