Saraí Jiménez/Darío Nolasco
Oaxaca de Juárez, 20 de julio. El fuego y la música de los caracoles anunció a todos los asistentes al auditorio Guelaguetza el inicio de la hermosa leyenda de Donají, la dulce princesa de raza zapoteca, quien murió por amor a su patria.
La rotonda de las azucenas registró un lleno total con decenas de oaxaqueños y turistas que no dejaron de escuchar la historia de “alma grande”, la joven que encontró el amor en Nucano, un príncipe mixteco, monarca del pueblo enemigo de su patria.
El presente municipal, Javier Villacaña Jiménez, asistió a esta representación acompañado de algunos funcionarios, para presidir esta hermosa historia de guerra y amor, desarrollada en el año de 1521.
El Ballet Folclórico de Oaxaca, mostró con bellos y coloridos vestuarios una de las leyendas más conocidas de esta ciudad.
Fue así como todos escucharon que debido a las constantes guerras entre mixtecos y zapotecos, un guerrero fue hecho prisionero por los zapotecas y presentado ante el rey Cosijoeza, padre de Donají.
Cuando la joven descubrió a Nucano, el guerrero mixteco cautivo, lo cuidó y ayudó hasta que se recuperara, sin poder evitar enamorarse de él.
Guiados por el amor, ambos príncipes solicitaron a los soberanos de sus naciones terminar con la guerra, por lo que el recelo de los mixtecos hizo solicitar a Donají como prenda de paz para garantizar el cese de las luchas.
Anteponiendo el amor de su pueblo antes que su propia vida, Donají avisó a los zapotecas que los mixtecos estarían en Monte Albán, por lo que fueron sorprendidos por los guerreros de Cosijoeza.
La princesa fue descubierta y los mixtecos en venganza la decapitaron en las márgenes del río Atoyac, en donde mucho tiempo después, cuenta la leyenda, un pastor encontró su cabeza, de donde había nacido un lirio.
Nucano, convertido en gobernador de Zaachila y de los zapotecas, juró siempre proteger el pueblo de su amada, por lo que al morir fue enterrado junto a ella.
Cabe señalar que al inicio de esta presentación los asistentes brindaron un reconocimiento a la voz oficial del espectáculo de Donají y la Guelaguetza, Gustavo Pérez Jiménez, fallecido el pasado 9 de marzo.
Al final de la leyenda, las luces de la pirotecnia iluminaron el cielo estrellado de la ciudad de Oaxaca.











