Oaxaca de Juárez, 2 de marzo. Cuando empezó la guerra de Ucrania, decían lo simpatizantes de los rusos, que la guerra con Ucrania iba a cavar más pronto de lo que canta un gallo. Pero resultó que la supuesta superioridad en el armamento ruso, no ha aparecido por ningún lado. 
Lo mismo pasó en Siria, donde se decía que la aviación rusa iba a sepultar a los norteamericanos. Además, cuando el presidente Trump amenazo con sus buques a Venezuela, la comunidad anti yankee mundial, dijo que no se le fuera a ocurrir a Trump entrar a Venezuela, porque el dictador Maduro estaba equipado con armamento Ruso y chino y que era inexpugnable.
Bueno, pues en Ucrania la cosa va para largo y el número de bajas de rusos es el doble del número de bajas Ucranianas, y el armamento ruso todavía no demuestra la supuesta superioridad.
En Siria, los aviones rusos sucumbieron finalmente a las baterías estadounidenses. En Venezuela el armamento ruso y los sistemas electrónicos de defensa chinos, no se vieron por ningún lado. Solamente fallecieron 38 cubanos de la guardia pretoriana del dictador Maduro.
Aquí en México, el Comando Norte y el Ejército mexicano, sacaron de Jalisco al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sin ninguna novedad, ni que ningún armamento superior al suyo, pudiera intervenir.
A Irán, ya le habían bombardeado el bunker de los científicos nucleares. Y ahora, en pleno Ramadán, bombardean Irán y matan al dictatorial Ayatola, sin encontrar por ningún lado ese armamento de última generación ruso; que iba a aniquilar a las fuerzas estadounidenses.
El ayatolá Alí Jameneí, quien en más de tres décadas como líder supremo de Irán, convirtió a la República Islámica en una potencia regional, aplastando brutalmente a la disidencia en su país y manteniendo una inquebrantable hostilidad hacia Estados Unidos e Israel, murió durante los ataques militares estadounidenses e israelíes contra su país. Tenía 86 años.
El presidente Donald Trump anunció la muerte en su plataforma de redes sociales: “Jameneí, una de las personas más malvadas de la Historia, ha muerto”. Los medios de comunicación estatales iraníes, confirmaron posteriormente su muerte.
La muerte de Jameneí se produjo en medio de un amplio ataque contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel el sábado. Trump llevaba semanas desplegando fuerzas militares en Medio Oriente y amenazando con atacar a Irán si no accedía a sus exigencias, que incluían poner fin a su programa nuclear y aceptar restricciones a sus misiles balísticos. Después de que inició el ataque, Trump animó a los iraníes a tomar las riendas de su gobierno.
Así las cosas, podemos percatarnos de que, ese supuesto potencial en armamento que chinos y rusos iban a compartir con los países ideológicamente afines a ellos; resultó ser una falacia. Es evidente la supremacía bélica de USA a nivel mundial.
Esos países ideológicamente afines al totalitarismo, realmente, ese poderío militar lo ocupan para reprimir los gritos de libertad de sus pueblos.
En Irán, Jameneí gobernó con mano de hierro: bloqueó los intentos de reformas moderadas, tachó de “sedición” orquestada por Occidente las exigencias públicas de cambio y aplastó la disidencia con detenciones y ejecuciones. Amplió enormemente una fuerza militar leal, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, cuya ala de inteligencia sirvió como poderosa herramienta de represión.
En el extranjero, entrenó y proporcionó armas a milicias aliadas en Gaza, Irak, Líbano y Yemen, con lo que amplió la influencia de Irán para amenazar a Israel y desafiar a Arabia Saudita por el dominio regional.
Su visión del mundo estaba marcada por la animadversión hacia Estados Unidos, al que llamaba “el gran Satán”, e Israel, al que describía como “un tumor canceroso que debe ser extirpado”, aunque en su mayor parte evitaba la confrontación militar abierta con ambos.
Ahora bien, Estados Unidos aprendió muy bien la lección de la guerra con Irak. No se trata de invadir y hacerse cargo de la situación política del país “liberado”. Eso en Irak, fue un completo fracaso.
La metodología actual del presidente estadounidense Trump, es descabezar al régimen dictatorial y presionar, tapándole las salidas, a la dictadura depuesta, para que el pueblo retome la senda de la democracia. Cuando menos ese es el plan.
Así las cosas, lo único que nos tenemos que preguntar es, ¿cuánto tiempo le va a dedicar Trump a Irán, después de la muerte del Ayatola iraní?
Antes de que se decida a capturar a los políticos mexicanos, en el poder, que se adueñaron del narcotráfico. Y que convirtieron a la República mexicana en una tiranía.
¡Suerte! y hasta los próximos Lunes y Jueves De Análisis Político
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