Oaxaca de Juárez, 22 de septiembre. Tiene razón el Presidente Enrique Peña Nieto cuando dice que la desilusión de los ciudadanos lleva a la emergencia de demagogos y autócratas. En su discurso en la 71 Asamblea General de las Naciones Unidas, Peña Nieto admitió que muchas sociedades se encuentran insatisfechas con su condición actual, que aleja a la gente de sus autoridades, genera desconfianza en las instituciones y acentúa la incertidumbre sobre el futuro. Problema de México, problema del mundo. Sabe el Presidente que los cuestionamientos a su Gobierno no son los mismos que reciben otros líderes, y que en la crisis de autoridad, la promesa maniquea de llegar al paraíso, permea en las sociedades que buscan en la geometría extrema de la izquierda y la derecha, la utopía.
