Oaxaca de Juárez, 7 de agosto. Alejandro Murat se fue a Panamá, allá pasó su cumpleaños. De acuerdo a la cuenta de twitter del gobernador fue para concretar el proyecto del Corredor Interoceánico ¿Será?
Fue acompañado por uno de los amigos más cercanos al presidente Andrés Manuel López Obrador. Se trata de Rafael Marín Mollinedo quien fue designado por el mesías como titular del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), y supuestamente tendrá la responsabilidad de incrementar la carga de los puertos de Salina Cruz, en Oaxaca, y Coatzacoalcos, en Veracruz, que hoy apenas representa 5 por ciento de las toneladas que se mueven por el sistema portuario nacional.
Mollinedo es un viejo conocido de Andrés ya que ambos fueron porros universitarios. Su primo Nicolás fue jefe de logística de López Obrador cuando fue candidato.
Además se desempeñó como director general de servicios Urbanos del Distrito Federal, en la gestión de Alejandro de Jesús Encinas.
Es originario de Cancún, Quintana Roo, donde manejó el dinero de Morena y fungió como una especie de contador general.
Se comenta en los medios que utilizó recursos públicos para reparar y rehabilitar camiones de desecho de la empresa de transporte público (RTP), para que operaran en el municipio de Macuspana, sin cumplir con los requerimientos mínimos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado, esto bajo el cobijo del edil José Ramiro López Obrador (2004-2206)
Hoy, anda de negocios.
Se imagina lector que en el corredor interoceánico, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador invertirá 97 mil 615 millones de pesos. Se podrán transportar mercancías del Pacífico al golfo de México, ahorrando hasta cuatro días los trayectos que hoy se hacen por el Canal de Panamá, e impactará a 79 municipios de Oaxaca y Veracruz.
El Corredor Interoceánico significa ganarle la partida a Panamá, construyendo un canal más ancho y más corto.
En torno a esta obra se levantaría una zona comercial que beneficiaría económicamente al ahora deprimido Istmo de Tehuantepec. Aún habrá de negociar con las comunidades indígenas, algo que AMLO no está dispuesto a hacer, y tampoco quiere enemistarse con Panamá.
Este Corredor ya se había considerado desde tiempos de Juárez, pero no se logró. Hoy, es solo un sueño.
Ah, por cierto en la comitiva oaxaqueña estuvo el inseparable amigo del joven mandatario Pedro Matar, quien trata de opacar en la foto al patrón.
