Eje Central
Oaxaca de Juárez, 3 de julio. La próxima semana se movilizarán contingentes afines a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en todo el país, en rechazo a la evaluación, aseguraron los dirigentes.
El próximo domingo 5 de junio se llevará a cabo la Asamblea Nacional Representativa Ampliada (ANRA), en la que esperan que participen representaciones de las secciones sindicales de los 32 estados del país, para juntos conformar el nuevo plan de lucha a nivel nacional.
“Estaremos prácticamente todas las secciones del país porque la efervescencia nacional así nos lo señala”, dijo Juan José Ortega Madrigal, secretario general de la sección 18 en Michoacán.
Con la apertura de la ANRA de este domingo, los dirigentes de los estados bastiones pretenden ampliar la fuerza y así presionar al subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda Nava, para retomar las mesas de negociación, que se suspendieron el mes pasado.
En conferencia de prensa, el dirigente señaló que en la asamblea del domingo anterior participaron 26 representaciones de distintas secciones del magisterio, incluso algunas que no se habían sumado a la lucha, como Colima, Nayarit y Aguascalientes.
Los maestros de estas entidades atendieron el llamado de la Coordinadora Nacional y se movilizaron durante lunes, martes y miércoles de esta semana, como parte de las acciones establecidas en el plan de acción.
Pese a las manifestaciones en las entidades, Ortega reconoció que la convocatoria a participar en la asamblea del 28 de junio fue muy precipitada y no permitió que todos los representantes llegaran. Por ello, esperan que este domingo sí se sumen contingentes de las 32 entidades junto con los normalistas de todo el país.
En caso de concretar la movilización en cada estado, la Coordinadora mostrará todavía más musculo del que tuvo en 2013, cuando logró que los docentes de 20 entidades se movilizaran en rechazo a las leyes reglamentarias de la reforma educativa.
Si bien no lograron impedir la aprobación de la legislación, la CNTE consolidó su fuerza en Veracruz y la península de Baja de California, donde se abrieron frentes afines a la disidencia y sus simpatizantes ahora buscan dirigir las secciones sindicales.
Se espera que todos los contingentes participen en las movilizaciones del 10 y 15 de julio, tanto en el Distrito Federal –donde se realizará la marcha central–, como en las entidades.
En la reunión del domingo se diseñarán las estrategias de manifestación de cada estado, dependiendo de la cantidad de participantes y las condiciones del estado, aseguró Ortega Madrigal.
La movilización a nivel nacional de la próxima semana servirá también para presionar a la Secretaría de Gobernación a retomar las mesas de negociación que el subsecretario Miranda Nava suspendió los primeros días de junio.
En los acuerdos de la asamblea pasada, la CNTE decidió emplazar a la Secretaría de Gobernación reestablecer el diálogo pendiente y dar solución a los 11 puntos del pliego petitorio de la disidencia.
En un primer momento, la disidencia magisterial aseguró que su prioridad ya no era sentarse a dialogar con los funcionarios, pero tres semanas después acordaron que era momento de volver a la mesa.
EVALUACIÓN NO PASARÁ
La dirigencia de la CNTE aseguró que las evaluaciones de permanencia e ingreso al servicio magisterial no se aplicarán.
“Le decimos al Presidente Enrique peña Nieto que su evaluación y su reforma no se aplicarán en las escuelas ni en los estados”, aseguró Juan José Ortega Madrigal, secretario general de la sección 18 en Michoacán.
Enrique Enríquez, líder de la sección 9 en el Distrito federal, explicó que ya les pidieron a los docentes no inscribirse, no aceptar las notificaciones, no subir evidencias de sus clases a la plataforma del INEE y no avalar el examen.
“Hay que ver qué acciones se harán para reventar la evaluación”, dijo Enríquez.
Sin embargo, los artículos 69,74 y octavo transitorio de la Ley General del Servicio Profesional Docente señala que aquellos docentes que no se presenten a las evaluaciones serán removidos de su cargo, deslindando de cualquier responsabilidad a las autoridades educativas.
