La Razón
Oaxaca de Juárez, 12 de febrero. Horas tensas para la Ciudad de México con 8 mil maestros de la CNTE de visita, campamentos, bloqueos y marchas. Un millón 300 mil alumnos de primaria en Oaxaca sin clases. Trece mil 500 escuelas cerradas. La SEP no se mete, no es tema educativo, es laboral aunque lo atienda Gobernación. Gabino Cué es convidado de piedra.
Desde el principio, y por principios, los maestros de Oaxaca, Guerrero y Michoacán son grilla, asuntos de gobernanza, de inestabilidad, de chantaje social y pulso de fuerzas. Desafían con éxito al Estado. En la capital de la tolerancia, del diálogo y la permisividad hacen lo que quieren. Ya se fueron, pero volverán.
Son los disidentes del magisterio que quieren el control de la nómina que la reforma educativa les quitó. Son negociantes de la docencia. Vinieron por 9 mil plazas y salarios vencidos (que no devengados) y con eso se fueron. En su lista de peticiones estaba la aparición con vida de los normalistas de Ayotzinapa, distintivo demagógico de temporada.
Es necio cuestionar quién financia sus movilizaciones, casas de campaña nuevas de las cuales montaron mil 700 solamente en el bloqueo, de los 100 autobuses para el viaje a razón de 17 mil pesos cada uno, más 3 mil pesos por día que permanecen estacionados, los alimentos y los baños. Para ellos eso es lo de menos.
Benito Vázquez, vocero de la sección 22 de la CNTE, dijo que los maestros pagan sus gastos cuando se trasladan al DF, que ningún partido o personaje político está detrás de su movimiento. Javier Lozano, senador panista, dice que detrás de la CNTE ve el sello de AMLO y Morena, desquiciar, retar y violentar como estrategia. El vocero de la CNTE insiste: “En la sección 22 estamos en contra de todos los partidos, es autónoma”.
No hay diálogo ni acuerdos, fueron reuniones para cuidar el poder y el negocio que da controlar una nómina que en el caso de Oaxaca supera los 17 mil millones de pesos anuales. La reforma educativa se explica con discursos y mejoras en los modelos y programas de estudio; se implementa con el control centralizado del dinero.
El gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, dice que ahora se está aplicando la ley educativa junto con la ley laboral, por lo que no se deberá pagar a quien no trabajó esos tres días de visita al DF pero que eso le corresponde a la SEP. El chiste se cuenta solo.
La circunstancia nacional hace fuertes a la CNTE, a la CETEG y similares. Vienen elecciones. Ayotzinapa no se olvida. La economía no crece. El dólar no para su ascenso. Los escándalos de corrupción y conflicto de interés salpican a PRI, PAN y PRD por igual. Así las cosas, al cliente lo que pida.
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