Oaxaca de Juárez, 5 de septiembre. Hay victorias que no necesitan un marcador, un trofeo ni miles de aficionados en las tribunas. Para Rubén Omar Romano, una de las más importantes llegó después de 35 días de tratamiento, cuando tomó una campana entre sus manos y la hizo sonar como símbolo del final de una etapa que enfrentó con valentía.
El exfutbolista y director técnico celebró haber concluido su proceso contra el cáncer de próstata, acompañado por su familia en un momento cargado de emoción. Su esposa, Paola Velasco, compartió imágenes del instante en redes sociales y convirtió la celebración en un mensaje de esperanza para quienes atraviesan una situación similar.
“35 días de tratamiento, 35 días de valentía, lucha y fe”, fue parte del mensaje con el que Velasco acompañó el momento, destacando el esfuerzo que representó este proceso para Romano y para toda su familia.
La imagen del argentino tocando la campana representa mucho más que el cierre de un tratamiento. Después de una vida ligada al futbol, Romano encontró en esta ocasión una cancha completamente distinta, en la que el objetivo no era levantar un campeonato, sino superar una de las pruebas más difíciles de su vida.
Y aunque el camino no termina necesariamente con el sonido de una campana, ese momento representa una pausa para celebrar y mirar hacia adelante. Ahora, Romano deja atrás una intensa lucha en la que demostró su fe y fortaleza.
Romano, quien como entrenador dirigió a clubes como Cruz Azul, América, Atlas, Morelia, Santos Laguna y Tijuana, entre otros, también había utilizado su experiencia para hablar de la importancia de la prevención y la detección oportuna del cáncer de próstata.
Ahora, la celebración de su recuperación vuelve a colocar su historia bajo los reflectores, pero esta vez lejos de una banca o de un estadio.
No hubo silbatazo final ni una copa en sus manos. Hubo una campana y, cuando sonó, Romano pudo celebrar una victoria que trasciende cualquier resultado deportivo.
Publimetro

