Oaxaca de Juárez, 1 de julio. El día de hoy, fuimos informados vía correo electrónico por parte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos sobre la negativa para aceptar a trámite nuestra queja interpuesta el pasado 4 de mayo, misma que dirigimos a su titular María del Rosario Piedra Ibarra. Dicha negativa la justifican aludiendo que desde el 7 de noviembre de 2019 de oficio iniciaron por su cuenta un expediente, “con motivo de las agresiones de las que fueron víctimas familiares del Señor Julián Lebaron,” refiere el documento firmado por Rosalinda Morales Garza, Directora General de Investigación de la Sexta Visitaduría de la CNDH; siendo el expediente CNDH/6/2019/10124/Q donde nos afirman que ya constan diversas medidas cautelares y los informes que en su momento se requirieron a las autoridades consideradas como responsables durante los eventos del 4 de noviembre de 2019, cuando nueve mujeres y niños de nuestra comunidad fueron asesinados, entre ellos nuestra hija MARÍA RHONITA LEBARON de Miller, así como nuestros nietos menores de edad HOWARD JACOB MILLER, JR. (12 años); KRYSTAL BELLAINE MILLER (10 años); TITUS ALVIN MILLER (8 meses); TIANA GRICEL MILLER (8 meses).
Dicho comunicado oficial a que nos referimos, ya nos había sido anunciado por Martha Garrido y Enrique Vega pertenecientes a la Sexta Visitaduría, personas con quienes ayer nos entrevistamos en las instalaciones de la propia CNDH precisamente para saber los avances en nuestra queja. Durante dicha reunión que duró cerca de dos horas, tuvimos que explicar a detalle nuestro dolor por la pérdida de nuestra hija y nietos, explicar a detalle lo ocurrido el día de la masacre y se nos constriño para justificar las razones que nos llevaron a levantar la queja que pretendimos hacer valer ante ellos. Fue hasta que se dieron cuenta que no nos harían desistir, que nos hicieron saber de la existencia del expediente previo del cual nunca antes fuimos enterados, ni los suscritos ni el propio Julián Lebaron a nombre de quien refieren iniciaron las investigaciones, pues al comentarle la situación él nos afirma que hasta el momento aún desconoce de la existencia de tales indagatorias, ya que la CNDH nunca se lo contactó para efecto de informarle respecto de las mismas.
De forma igualmente tajante, nos hicieron saber que a los suscritos NO SE NOS BRINDARÍA ACCESO AL EXPEDIENTE donde constan las investigaciones sobre la muerte de nuestra hija y de nuestros nietos, pues quien en todo caso podría recibir información es el viudo de nuestra hija quien ahora vive en el extranjero y que por ahora no desea volver a México dado el dolor que aún le aqueja por la forma en fueron asesinados su esposa e hijos.
Igualmente, se nos indicó, que la única forma en que podríamos llegar a ser considerados como víctimas por parte de la CNDH, es si obteníamos la inscripción en el Registro Nacional de Victimas que pertenece a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Gobierno Federal, por lo que nos instaban a retirarnos y realizar el trámite respectivo para obtener nuestro registro ante la CEAV y que mientras tanto eso pase no se nos brindaría mayor información respecto al contenido del expediente ni se iniciaría uno nuevo con nuestra queja pues la misma se había glosado al ya existente.
Ante tales circunstancias, consultando con nuestros familiares, amigos y asesores de confianza, sobre lo que debemos hacer ante el escarnio y revictimización que se nos ha colocado por parte del personal a cargo DE MARIA ROSARIO PIEDARA IBARRA, aquellos nos alientan y brindan su apoyo para seguir adelante con nuestra lucha, incluso nos ayudaron a redactar un escrito que nos gustaría compartir en este espacio, pues al no contar con personalidad ante la CNDH no lo podemos entregar de manera oficial y tal vez al leerlo en este espacio, logremos hacer cambiar su postura y nos acepten como victimas ante la perdida de nuestros seres queridos.
Por Sres. Betsheba Shalom Tucker y Adrian Lebaron Soto
(Comunicado)
