Oaxaca de Juárez, 30 de septiembre. Hillary Clinton, saca tres puntos de ventaja a su rival Donald Trump, tras su primer debate presidencial del pasado lunes, según la media de encuestas publicada ayer por el portal especializado Real Clear Politics, que adjudica a la candidata demócrata una subida marginal de medio punto con respecto al anterior resultado, hasta quedar con un 47.4 por ciento de apoyo, frente al 44.4 por ciento que logra el candidato republicano.
Si se incluyen los otros tres candidatos, el libertario Gary Johnson, el independiente Evan McMullin y la ecologista Jill Stein, la encuesta publicada del instituto demoscópico Public Policy Polling (PPP), realizada entre el 27 y el 28 de septiembre, la ventaja de Clinton es de cuatro puntos, hasta lograr el apoyo del 44% de los votantes, mientras que Trump obtiene 40%. Muy lejos quedarían Johnson (6%), McMullin (2%) y Stein (1%).
“Ventaja modesta”. El presidente de PPP, Dean Debnam, consideró que la ventaja de la ex primera dama es “modesta”, pero “bastante duradera”. “De manera consistente, hemos visto a Clinton con una ventaja nacional de un rango de entre 3 y 6 puntos desde que Trump logró la nominación republicana” a finales de julio.
Al contraataque. Para intentar neutralizar esa modesta ventaja y ganar el “segundo round”, que tendrá lugar Saint Louis, Missouri, el 9 de octubre, Trump planea atacar a Clinton sacando a relucir los escándalos amorosos de su marido, Bill Clinton.
Su equipo de campaña trabaja en la idea de que Trump “nunca ha tratado a las mujeres de la manera en la que Hillary Clinton y su marido lo hicieron cuando trabajaron activamente para destruir” a las mujeres que dijeron haber tenido una aventura amorosa con el ex presidente.
Sin embargo, las acusaciones de sexista contra Trump se siguen acumulando. Tras recordar la ex miss Universo Alicia Machado cómo le afectó que le llamara gorda, varios ex empleados del Trump National Golf Club de Palos Verdes, California, aseguraron que el candidato republicano sólo quería trabajadoras guapas y decía que las que no fueran suficientemente atractivas debían ser despedidas.
La obsesión del magnate por el peso llevó también a decir en una entrevista hace dos años que la estrella de las redes sociales, Kim Kardashian, “no debería vestirse como si pesara 55 kilos”, en alusión a los kilos de más que ganó la joven.
Trump y el embargo. El magnate exploró negocios en Cuba en 1998 a través de una consultora para saltarse el embargo que prohibía inversiones en la isla, aseguró ayer la revista Newsweek.
Según el artículo, que coincide con una visita del candidato a Florida para ganarse el voto del exilio cubano, Trump Hotels se gastó al menos 68 mil dólares para explorar oportunidades de negocio con el régimen de Fidel Castro, utilizando una consultora y ocultando los motivos bajo “justificaciones humanitarias”
