Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 22 de abril. El arzobispo emérito de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, José Luis Chávez Botello, aseguró que Oaxaca deja una huella onda en él, ya que desde su cargo tuvo la oportunidad de conocer no solo sus bellezas naturales sino también ver de cerca la pobreza sin perder la fe. 

Ante la llegada del nuevo arzobispo Pedro Vázquez Villalobos, Chávez Botello afirmó que solo tocando fondo pudo entender lo que pasa, escuchó a enfermos terminales, a mamás que les asesinaron a sus hijos, y ahí entendió el valor de la vida de estas personas, la misión de sostener la esperanza de otras víctimas que pasan por situaciones parecidas.
Luego de presidir la misa dominical en la Catedral Metropolitana, recordó que verificó la alegría de la participación y generosidad para ofrecer lo mejor y lo más bello en las fiestas religiosas, que también atraen y son siembra de unidad, reconciliación y paz.
“Se lleva el rostro de sacerdotes, religiosas, que a pesar de las carencias se mantienen firmes para hacer presente el mensaje del Señor, también desde los servicios de vicarios episcopales, la curia y el seminario en donde se impulsa el plan diocesano, la Iglesia de Oaxaca está viva”.
De esta forma, el jerarca agradeció a los agentes de pastoral que al sembrar y cultivar el evangelio, impulsan un futuro mejor, con procesos de iniciación cristiana, con personas entregadas y capacitadas.
“Me llevo en el corazón la imagen de la virgen en sus advocaciones de la Soledad y Juquila, me voy contento y agradecido con Dios, aprendí que para los que creen en Dios, los obstáculos y grandes problemas no impiden luchar y disfrutar sanamente”.
Sobre los casos de acusación de pederastia, respondió que fueron revisados por el Vaticano y se ha dado un veredicto y las autoridades lo han dado también.
“A todos los que hayan sido dañados por casos de abuso sexual por sacerdotes siempre se van a pedir disculpas, los casos ya fueron atendidos por las autoridades”, indicó.
Sobre el caso de Carlos Franco, comentó que será la autoridad la que atienda, además de asegurar que no sabía en donde se encontraba.
En el tema de la violencia, puntualizó que siempre se tiene una inercia, ya que detrás de la violencia esta la carencia de una educación, pero también la que se debe dar en los hogares, en donde los padres fácilmente se deslindan de sus responsabilidades.
