Sarai Jiménez 

Oaxaca de Juárez, 16 de junio. A través de la misiva, los antes señalados, afirmaron que son fundadores de lo que hoy se conoce como la fiesta racial más importante de América Latina.
Recordaron que Betaza es una comunidad zapoteca ubicada a unos 150 kilómetros de la capital, que a lo largo de la historia se ha obstinado en preservar sus formas de organización social; los cargos que se ejercen gratuitamente y el tequio como una herramienta de desarrollo.
Indicaron que el centro de su ser nace del amor a la tierra, al agua, al universo, hablan el zapoteco que es un lenguaje dulce, intenso y lleno de metáforas; lo conservan, lo difunden y lo transmiten.
“Wzon”, decimos cuando intercambiamos con pueblos hermanos la música, las danzas y el deporte, hasta una semana nuestras bandas de música y danzantes comparten de forma gratuita su música y alegría con ellos y, en nuestra fiesta somos correspondidos de igual forma; Wzon es compartir, dar y ayudarnos mutuamente, dijeron.
“Las mujeres y hombres que ahí nacimos tenemos diversas actividades; somos campesinos, arrieros, comerciantes y como muchas comunidades del estado también somos migrantes, aparte de nuestra forma de organización social y lenguaje, conservamos la vestimenta, las danzas y la música, con ellas cotidianamente rendimos culto al Ser que nos ha dado vida y nos sigue dando el Don de existir; todo ello no sólo nos da identidad, también una forma de resistencia”.
“Betaza ha aportado a Oaxaca a México y si ustedes quieren al mundo su saber; de Betaza es el inolvidable maestro Narciso Lico Carrillo, premio nacional de artes populares 2013, autor de más de 400 obras musicales; de ahí también es el recopilador de los Sones y Jarabes de Betaza, Premio Estatal de la Medalla Álvaro Carrillo 2018, fundador de la banda de música de la Fuerza Aérea Mexicana y autor de la marcha “Lealtad”, emblema musical de la Secretaria de le Defensa Nacional, una leyenda viviente; el Teniente Coronel, maestro José Ventura Gil”, agregaron.
Por último, subrayaron que por los años 30, cuando aún no había carretera que comunicara esta comunidad con la capital, con el mecapal en la espalda se cargaban los instrumentos musicales y, ya sea por San Pablo Yaganiza para llegar a Díaz Ordaz o por Zoogocho para llegar a Ixtlán, caminában todo un día para cumplir con la manda de dar y alegrar en los incipientes “Lunes del Cerro”.
“Betaza participa pues desde la primera edición de la Guelaguetza. Lo viene haciendo ininterrumpidamente desde entonces. Para el rico historial de la Guelaguetza, Betaza a aportado a dos Diosas Centeótl; Angela Bautista Santana en el año 1972 y recientemente, en el año 2017 con Rebeca Ortiz Santibáñez. La pregunta es, ¿conocerán y entenderán estos honorables personajes, desde la comodidad de sus mullidos sillones lo que es un tequio o un servicio de cargo gratuito?”, cuestionaron.
También preguntaron si habrán caminado en alguna ocasión los valles y montañas del estado, para saber del significado de las ceremonias sagradas en sus pueblos.
Sobre el “comitecito de autenticidad” que con sus manitas sedosas y perfumadas llegan a las comunidades levantando polvo en lujosas camionetas, según a calificar las tradiciones y cultura de los milenarios pueblos, también preguntaron quien los autentifica a ellos.
Advirtieron que son un pueblo sumiso, por lo que la Guelaguetza no es del gobierno y no los van a excluir de esta fiesta. ¡No aceptamos su veto!, concluyen en la carta.
