Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 31 de marzo. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, recomendó a todos los oaxaqueños reflexionar en la semana de cuaresma, regresar si se está lejos de casa y mirar hacia el interior.
En este tiempo de reconciliación, sostuvo durante la misa dominical de medio día que celebró en la Catedral Metropolitana, pidió enderezar la vida, experimentar el amor y misericordia de Dios, porque tal vez sea la última oportunidad que se tenga de decirle que se ha pecado contra él y contra el cielo. 

Al citar la parábola del hijo pródigo, dijo que esta ejemplificaba el encuentro de Dios con sus hijos cuando se alejan de casa, cuando se revisa la vida y hace falta experimentar el amor y su misericordia, se regresa y se le indica que ha pecado.
“Como cuando se acercan las personas al sacerdote y le indican que han pecado, y el sacerdote lo escucha y lo absuelve, se experimenta la misericordia porque se ha reconciliado con el padre”.
“Pero hay momentos en que algunos se parecen al hijo mayor de la parábola, que le molesta el regreso de su hermano y la fiesta que le hace su padre y le reclama sintiéndose con todo en derecho de hacerlo”, lamentó.
Señaló que a veces las personas se sienten con el derecho de reclamar lo que Dios hace en favor de los demás, por lo que recomendó no actuar así y alegrarse porque el hermano regresa, ya que debe tenerse la experiencia de sentir la fraternidad.
“Ojalá que ninguno de nosotros seamos celosos porque esto hace mucho daño, no debemos envidiar a nadie, debemos alegrarnos por el hermano porque todos tienen el amor y una relación con Dios”, subrayó.
“A veces solo se dedican a mirar el desorden que tiene el de enfrente, pero no se tiene capacidad para analizar que al interior se tiene desorden, pecado, y soberbia”, finalizó.
