Oaxaca de Juárez, 17 de octubre
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNAndrés Manuel López Obrador pidió ayer el apoyo de sus “amigos delfeis” para convocar a la asamblea de su partido, Morena, que tendrá lugar en la Plaza de la Constitución el domingo 26 de octubre.
¿Temas a tratar?: en primer término “evitar que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con argucias legaloides, nos negara el derecho constitucional para celebrar una consulta ciudadana con el tema de la privatización del sector energético”.
En segundo lugar (“aunado a ello”, escribió), sacarle jugo político al drama del caso Iguala: “Por el asesinato y la desaparición de los jóvenes de la normal rural de Ayotzinapa…”.
Para que se crea genuino su interés en el aunado tema, AMLO debiera explicar allí en el Zócalo qué le vio al padrino político del alcalde prófugo de Iguala y desde ayer ex secretario de Salud de Guerrero, Lázaro Mazón, para haberlo destapado como su gallo a la gubernatura en las elecciones de 2015.
Tiene, pues, una magnífica oportunidad para dar una espectacular lección de honestidad valiente.
cmarin@milenio.com
CIRO GÓMEZ LEYVA LA HISTORIA EN BREVENingún acto de reivindicación puede partir de la carta blanca para dañar el patrimonio ajeno. El Estado no puede validar esa lógica. Por más riesgoso que resulte imponer un orden mínimo.
Estamos con los familiares que perdieron a los suyos en Ayotzinapa, con los normalistas dolidos y enfurecidos por la muerte y desaparición de sus compañeros. Pero es inaceptable hacerse de la vista gorda ante las conductas delictivas en que ellos, o quienes se ostentan como parte de ellos, incurrieron esta semana: del robo de tiendas y camiones, al saqueo y destrucción de oficinas públicas.
Preguntaba ayer aquí que a dónde se había ido el talento político del peñanietismo, un grupo que pensábamos estaba dotado para la contención del conflicto; para la negociación, el acuerdo y el diseño estratégico. Pues bien, la protesta de Ayotzinapa anuncia que hoytomará Acapulco, signifique eso lo que signifique.
Ayer en la tarde llegaron al puerto fuerzas especiales antimotines. Seguramente estarán ahí los mejores de las policías federal y estatal. Es una gran oportunidad para que el gobierno del presidente Peña Nieto y el secretario Osorio Chong demuestre que en México 2014 es posible que convivan protesta y orden. Esa es la única pista viable, pienso, para encontrar algún día la salida a la intimidatoria crisis guerrerense.
Han sido días muy difíciles para el secretario de Gobernación. Del estancamiento de las cosas en el Politécnico, a la sensación de zozobra que trajo la noche horrible de Iguala.
La política le está dando una nueva oportunidad este viernes. Suerte, secretario. Por todos, suerte.
EXCÉLSIOR JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ RAZONESSon ya 19 las fosas encontradas en Iguala. El número de cuerpos hallados en ellas no se ha divulgado, asombra la cantidad: según los policías que vigilan los caminos que llevan a ese territorio, se han encontrado más de 300 cuerpos y la cifra puede seguir aumentando. Por lo pronto, nada se sabe de los normalistas secuestrados y cuando se sepa, la tragedia sin duda aumentará. En el mundo, Iguala es sinónimo de una masacre y de una crisis institucional en un país al que hace apenas un mes, nos tocó verlo en Nueva York, se aplaudía en los foros internacionales después de haber cerrado el exitoso ciclo de reformas económicas y estructurales.
Del círculo virtuoso pasamos al vicioso. Dice Bioy Casaresque “el mundo atribuye sus infortunios a las conspiraciones y maquinaciones de grandes malvados; entiendo que se subestima la estupidez” y es verdad, en muchas ocasiones simplemente la estupidez puede explicar las acciones humanas. Pero tampoco se puede ser demasiado ingenuo. Recordemos la historia: el primero de enero de 1994, el mismo día que entraba en vigor el TLC, y las expectativas futuras eran más altas que nunca, en unas pocas horas el levantamiento zapatista las derrumbó y puso al país de la modernidad anunciada frente al espejo de sus problemas ancestrales.
Todos sabemos lo que vino después: la rebelión del camachismo contra Colosio, los secuestros de empresarios, el asesinato de Luis Donaldo. Con todo, se llegó a una elección limpia y transparente, aunque para los parámetros actuales pudiera ser iniquitativa, pero con un resultado reconocido por todos. Las semanas posteriores volvieron a derrumbar las esperanzas: el asesinato de Ruiz Massieu, las acusaciones disparadas como escopetazos, la caza de brujas, el fiscal (hermano de la víctima) fugado, apresado y más tarde víctima de suicidio; y todo con el corolario de la crisis económica de diciembre de ese año que, literalmente, hundió por años la economía.
¿Fue una sucesión de hechos aislados? Quizás, pero entonces y ahora prefiero hablar de un proceso de desestabilización del país (así se titula el libro que publicamos entonces) que tuvo el invaluable apoyo de la casualidad y la estupidez.
Tampoco sé si ahora estamos viviendo un proceso de desestabilización similar a la de hace 20 años. Es verdad que Guerrero es el equivalente a la Chiapas de entonces, aunque ahora se ha sumado la violencia de los delincuentes, organizados o no. Los crímenes políticos, incluida la desaparición de los normalistas, han estallado repentinamente: un diputado en Jalisco, un activista en Mazatlán, un líder partidario en Acapulco. Un movimiento estudiantil en el IPN, que quiere crecer en otras universidades, que rechaza todo con tal de seguir con el paro y la movilización.
La economía que generaba grandes promesas para 2015 muestra hoy un rostro diferente al de hace apenas un mes: el precio de la mezcla mexicana de petróleo está por debajo de los 75 dólares mientras en la ley de ingresos estaba estimada en 82 dólares, con el consiguiente costo presupuestal que se intenta disminuir estableciendo un precio del dólar más alto respecto al peso. Pero, aunque se juegue con la aritmética, a la larga tendrá que haber recortes. Y el secretario de energía,Pedro Joaquín Coldwell acepta que, si cae más el precio del crudo, algunos de los proyectos incluidos en la ronda uno podrían comenzar a ser poco atractivos.
Lo cierto es que el panorama económico está rodeado de incertidumbre. Como si esas señales fueran pocas, otras, mucho más difíciles de descifrar, aparecen en el horizonte. ¿Es simple casualidad que la cúpula de Citigroup en Nueva York haya decidido lanzar una ofensiva tan irracional contra uno de sus principales sostenes, Banamex, donde al caso Oceanografía han sumado un presunto fraude en la operación de una agencia de seguridad del propio banco, agencia que todo el mundo conocía y que operaba desde el secuestro de Alfredo Harp Helú, precisamente en 1994: ¿cuánto pagó Banamex por el rescate de Alfredo? ¿Cuánto es en comparación con los 15 millones de dólares que dice que defraudó esa empresa, aunque en realidad la agencia los gastó en operación? Lo cierto es que desde Nueva York parecieran estar en campaña para deshacerse del grupo de financieros mexicanos que, paradójicamente, son los que salvaron en buena medida a ese grupo después de la crisis de 2008.
¿Se tratan las desapariciones y muertes de Guerrero, los asesinatos con lecturas muy poco claras, los movimientos estudiantiles y financieros, sumados a coyunturas que están fuera de nuestras manos controlar, como la caída del precio del petróleo, una simple suma de casualidades? Puede ser. O quizás son casualidades que, además, se magnifican por los errores o incluso la estupidez, diría Bioy Casares, de algunos actores. Pero cuando las casualidades se suman y terminan teniendo coherencia entre sí, la desestabilización asoma en el horizonte.
LA JORNADA JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ ASTILLEROMientras esta columna iba siendo tecleada, Enrique Peña Nieto se mantenía reunido con su gabinete de seguridad, sabedor de que los excesos, de manifestantes o de fuerzas públicas, tendrán resonancia internacional en el puerto de Acapulco, y que su capital político disminuye progresivamente cada hora que pasa sin que la administración federal haga algo más que declaraciones, pantomimas (como las de Jesús Murillo Karam) y un ridículo evidente (cada vez se descubren más fosas, como si el territorio entero de México fuera un gran cementerio clandestino sin siquiera un velador hipotéticamente despierto). Hasta ahora, el peñismo no ha mostrado oficio político, capacidad de respuesta ni visión estratégica, pues se ha quedado bajo pasmo, aterido, estupefacto, sin poder ofrecer a los mexicanos siquiera un atisbo de inteligencia política eficaz, de sensibilidad social no demagógica y de vocación justiciera imperiosa.
En el Partido de la Revolución Democrática han girado con rapidez sobre sí mismos para reconocerse ahora como opositores de lo que antes defendían. Primero saltaron, con Carlos Navarrete estrenándose penosamente como presidente nacional del sol azteca, en presunto apoyo de su circunstancial correligionario, el sustancialmente priísta Ángel Aguirre Rivero. Conforme Los Pinos fue cambiando de postura, los chuchos dirigentes también fueron reacomodándose, al extremo de que ayer el mismo Navarrete que antes casi portaba camisetas en pro de Aguirre ahora apremiaba al mismo gobernador a que evaluara instante por instante la situación guerrerense para que tomara con rapidez la decisión adecuada. En el Senado, por su parte, se procesaba la solicitud de desaparición de poderes presentada por el PAN, a la que finalmente se sumarían PRI y PRD si Aguirre se aferrara a no pedir una licencia definitiva.
Aun así, caminando en la cuerda floja, el políticamente desahuciado Ángel Aguirre Rivero (a la hora de cerrar esta columna seguía siendo formalmente el gobernador de Guerrero) alcanzó a tirar un manotazo contra Morena al destituir al secretario de Salud del gabinete estatal, Lázaro Mazón Alonso, cuyo papel en la urdimbre político-criminal igualteca es tan inocultable que, al enviarlo a que precise ante las autoridades ‘‘competentes’’ la relación que ‘‘tenía, tenga’’ con el alcalde con licencia, José Luis Abarca, el médico Mazón podrá afectar la imagen del partido, Morena, del que es precandidato único a gobernador del estado.
Mazón fue presidente municipal de Iguala y luego impulsó a quien aún sigue reconociendo como su amigo, el ahora prófugo Abarca. Tan estrecha es la relación entre ambos que el suplente en la presidencia es Luis, hermano de Lázaro, y una hermana, Fabiola, es la secretaria de desarrollo social de esa presidencia municipal. Mazón no es el único secretario del equipo de Aguirre que tiene relación con Morena. Arturo Martínez Núñez es el secretario de cultura. Su madre, María de la Luz Núñez Ramos (casada con Arturo Martínez Nateras, quien fue preso en 1968, dirigente comunista y funcionario del Pronasol en el salinismo), es la precandidata única de Morena a gobernadora de Michoacán (a pesar de que su carrera política la hizo en Guerrero) y César Núñez Ramos es el presidente estatal de Morena en la entidad.
Otro proyectil en la cartuchera de los adversarios de Morena y Andrés Manuel López Obrador son los testimonios publicados en mayo de 2012 () de la petición pacífica que durante una visita del tabasqueño a Iguala, en su campaña presidencial, se le hizo para que ayudara a impedir que se impusiera a José Luis Abarca Velázquez como candidato del PRD a la presidencia municipal. Los seguidores de Óscar Díaz Bello aseguraban que éste había ganado una encuesta que mañosamente había hecho pasar Lázaro Mazón como favorable a su protegido, Abarca. Mazón era en ese tiempo miembro de la corriente Los Chuchos.
La espiral de violencia criminal macabra inauguró ayer en Reynosa la modalidad del narcotuit. María del Rosario Fuentes Rubio, médica que bajo el seudónimo de Felinadenunciaba y reportaba en Twitter actos del llamado crimen organizado, fue asesinada y su cuenta, @Miut3, tomada para simular que ella misma hubiese dado noticia de su muerte y advirtiera a otros (citando incluso algunas cuentas, como #Follow Reynosa y @valortamaulipas) que de nada sirve ese ejercicio ciudadano que, en realidad, según esos sicarios, sólo lleva a desenlaces como el de la hasta entonces anónima tuitera, cuyo nombre se reveló en esos mensajes suplantados, dando a conocer su fotografía en vida y otra en la que aparece muerta, con sangre en la cara.
Aun cuando hay versiones de que la médica fue identificada circunstancialmente, luego de que en su consultorio murió el sobrino de un capo local y en represalia la secuestraron y así supieron de su vidatuitera secreta, la inauguración delnarcotuit para amedrentar al ‘‘periodismo ciudadano’’ se produjo en un contexto de creciente control (criminal o gubernamental, o en combinaciones que acaban siendo lo mismo, y no sólo en Reynosa y alrededores) de gran parte de los medios de comunicación. ¡Hasta el próximo lunes!
Twitter: @julioastillero
