Oaxaca de Juárez, 2 de diciembre
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNMILENIO informó ayer lo que esperaban los promotores del Paro cívico nacional. El motivo: la reaparición “con vida” de los 43 normalistas rurales y la “renuncia” de Enrique Peña Nieto al cumplir dos años de Presidente.
Convocaron: alumnos de las universidades de Monterrey, Metropolitana y Autónoma de Nuevo León y del Tec; la Asamblea Interuniversitaria, Movilización Nacional Ayotzinapa; #YoSoy132 de Guadalajara; la Asamblea Universitaria de Chihuahua; algunas escuelas y facultades de las autónomas del Edomex y Puebla; activistas “y pueblos del sur de Morelos”; el SME, agrupaciones “civiles y sindicales” de Chiapas, la Coordinadora Estudiantil de la Comarca Lagunera y la CNTE.
Muchos membretes pero poco ruido: de no ser por los bloqueos de siempre (Oaxaca); de los actos vandálicos de siempre (Chilpancingo), a cargo de los maistros de siempre, así como de los anarcos (DF) de siempre, el “lunes como ningún otro” que aventuré aquí transcurrió prácticamente en paz y… como casi siempre.
cmarin@milenio.com
CIRO GÓMEZ LEYVA LA HISTORIA EN BREVEA punto de concluir la conversación, ensayo un título para que no quede duda sobre lo que acaba de expresar. Yo no lo había escuchado y estoy casi seguro de que él no lo había dicho:
—Secretario, si digo que el gobierno no está cerrado a la posibilidad de bajar los impuestos, ¿sería correcto?
—Es absolutamente correcto —responde el secretario de Hacienda, Luis Videgaray.
Por azares, en los días recientes conversé sobre la crisis de otoño con empresarios medianos, grandes y muy grandes. A la primera oportunidad sacaban el tema de los impuestos. Les duele, todavía los enfurece. No solo el aumento del año pasado, sino la forma en que se impuso y comunicó.
Por lo visto, ante un momento tan extraordinariamente complejo, el gobierno les está lanzando una señal de paz. Videgaray la explica así. Se había dicho que no se crearían nuevos impuestos en el resto de la administración, que no aumentarían los existentes y que no se reducirían beneficios de los contribuyentes.
—Pero en ningún momento dijimos que no existiría el compromiso inverso, que no bajaran los impuestos —puntualiza—. Si las condiciones de la economía
y las finanzas públicas lo permiten, por supuesto que tendremos un diálogo para eso durante los próximos meses y años.
—¿Bajarían los impuestos?
—No en este momento, porque la Ley de Ingresos para el próximo año ha sido aprobada, pero no hay nada que excluya que para los próximos años, si las condiciones lo permiten y lo aprueba el Congreso de la Unión, pudieran verse reducidos algunos impuestos.
El gobierno está prestando oídos al descontento. Aquí un botón de muestra.
EXCÉLSIOR RAZONES JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZEl presidente Peña buscará aprobar lo más rápidamente posible las leyes presentadas en el decálogo de seguridad anunciado el pasado jueves sobre todo en lo referente a la ley de infiltración del crimen organizado, las nuevas policías estatales y así comenzar los operativos especiales diseñados para cuatro estados de la República: Guerrero, Michoacán, Jalisco y Tamaulipas. La administración Peña necesita esos instrumentos para tratar de recuperar apoyos, pero también para mostrar que es un gobierno debilitado, pero no débil.
Lo ocurrido en Chilapa, Guerrero, donde ya son 16 los cuerpos desmembrados que se han encontrado apenas desde el jueves pasado, demuestra la magnitud del desafío. No es el único, se supone que cerca de 80% de los municipios del estado están en situación crítica, y por lo menos medio centenar en el resto del país vive una situación similar (ya lo abordaremos, pero mucho ojo con Tecámac, en el Estado de México que puede convertirse en otro Iguala). Y recuperar ese control se ha tornado clave para el futuro de la administración federal.
Ya están las iniciativas, pero ahora hay que sacarlas adelante. Para eso el gobierno federal necesita el respaldo de su partido, el PRI, pero también de las oposiciones, por algunos cambios constitucionales. Pero en muchas ocasiones el PRI pareciera que no termina de comprender, primero, que ya no está en la oposición, que desde hace dos años está en el gobierno, y segundo, quizás por eso mismo, que el respaldo que necesita darle al presidente Peña pasa, mucho más allá de los entusiasmos matraqueros, por actuar con responsabilidad y sentido político.
Si alguien quiere comprender por qué en sectores del priismo no se termina de comprender la trascendencia que tiene el tema de la seguridad, incluyendo el esfuerzo nacional que se debe desarrollar para recuperarla, tiene que leer las declaraciones del presidente nacional del tricolor, César Camacho arremetiendo el sábado contra el expresidenteCalderón, reviviendo la tesis de “la guerra de Calderón” (¡dos años después del inicio de la actual administración!) y responsabilizando a ese gobierno de una violencia que es responsabilidad exclusiva de los delincuentes. Calderóntuvo aciertos y errores, pero como lo ha podido comprobar el presidente Peña en estos dos años, recuperar la seguridad perdida no es, simplemente, un tema de voluntad política.
El CEN del PRI que no había dicho, que recordemos, una palabra en apoyo al presidente Peña en medio de la durísima coyuntura que está viviendo, pero estalla contra el exmandatario del PAN, cuyos votos y apoyo necesita el presidente Peña para sacar adelante la agenda que dio a conocer el jueves. Una agenda que incluye muchos de los capítulos de seguridad que, por la razón que sea, el PRI les negó a los panistas en la pasada administración: desde el mando único y el nuevo modelo policial obligatorio a nivel estatal hasta la ley para evitar la infiltración del crimen organizado, desde la clave única de identidad hasta el de la homologación de la lucha contra el narcomenudeo.
¿Por qué la dureza de Camacho? Porque Calderón osó recordar que efectivamente eso ya se había planteado y que un gobernador, Ángel Aguirre, sí, el mismo exgobernador de Guerrero, en Palacio Nacional cuando se presentaron estos temas, terminando una reunión del Consejo Nacional de Seguridad, dijo que en México no se podía pretender tener una policía como la de Suiza… y entonces nos dio una como la de Iguala y Cocula.
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, me dijo el jueves, en entrevista, que esos capítulos no salieron adelante porque no era el momento adecuado y porque no se dieron las condiciones. Puede ser, decíamos aquí el viernes, que en muchas ocasiones las reformas no se realizan cuando se debe o cuando sería oportuno realizarlas, sino cuando una crisis las impone por encima de cualquier otra consideración. Pero, de vez en cuando, en la política como en la vida, es sano, cuando se quiere recomponer una relación, decir “es verdad, tenías razón, me equivoqué”.
Las anunciadas son medidas forzosas, pero positivas y que redituarán a favor de la sociedad, algunas en el mediano plazo, otras en periodos más cortos. Deben tener el respaldo de todos los partidos porque son necesarias, más allá de que algunos consideren que pueden ser incompletas o que se pueden y deben hacer más cosas.
Por lo pronto, comenzando su segundo año el presidentePeña necesita, más que nunca, que ese aparato electoral que se llama PRI se convierta en un partido que respalde, no con ocurrencias, sino con política cotidiana, su gestión, mientras el Presidente comienza a mirar con otros ojos a todos quienes le acompañan en su ruta…los de adentro y los de afuera, a sus antecesores y a quienes aspiran a sucederlo.
LA JORNADA JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ ASTILLEROEl jefe máximo del sistema en crisis pretende confinar las responsabilidades al ámbito municipal, con Iguala como jurisdicción ejemplar y el resto del país como tierra susceptible de caer en la consideración discrecional de que ha sido alcanzada por los tentáculos del crimen organizado (que llegan mucho más alto, a niveles estatales y federal, en cuanto a políticos y fuerzas policiacas y armadas en general). Ahora, el pulgar voluble del césar de Los Pinos podrá declarar que en determinado municipio hay indicios
de contubernio de autoridades con el narcotráfico y conexos para que opere una especie de extinción de dominio local para pasar al mando pinolero, si es que el solícito congreso federal aprueba en sus términos las pretensiones expansivas de Peña Nieto (pretensiones que recibieron el beneplácito del Departamento de Estado del gobierno gringo, donde consideraron muy afortunado el decálogo de medidas que acá a muchos parecieron efectistas, repetitivas e insuficientes. Lo curioso del caso es que la fuente de esa declaración dada a la agencia Efe fue una alta funcionaria
de ese Departamento, pero la cual solicitó el anonimato
: . Tragicómica postura de la potencia imperial que apoya
a Peña Nieto pero sin dar la cara).
Tercer año de la administración priísta que se celebra en el Chiapas concesionado a los intereses de un gobernador frívolo y presupuestalmente futurista, Manuel Velasco Coello, a los enjuagues político-empresariales del partido ni-ni-ni (pues ni es Verde ni Ecologista ni de México) y a la Televisión Azteca de Ricardo Salinas Pliego, que incluso aspira a poner al siguiente gobernador. Peña Nieto escogió ese foro turbio para dar arranque a su segundo tercio (en las corridas de toros, es el que corresponde a las banderillas y los picadores), convencido de que ha hecho muchas cosas buenas y por tanto las tales encuestas de opinión no reflejan su punto de vista, el del sujeto a escrutinio.
Plural en sus cuitas, el mexiquense que ha declarado que Ayotzinapa somos todos
y, ayer, en Cintalapa, que No estamos satisfechos
, no se decidió a ser congruente, enarbolar una pancarta crítica y salir a manifestarse con libertad junto a los muchos miles que en ciudades mexicanas y del extranjero sostienen incansable la lucha por la aparición de los 43 normalistas rurales y contra la corrupción y la injusticia. Continuó desde la escenografía chiapaneca con el asistencialismo electoral que a partir de Prospera y con Rosario Robles como mariscal de campo se alista para los próximos comicios en que el PRI tratará de incrementar su cuantía en la cámara de diputados y en el elenco de gobernadores. Por lo pronto, la demanda de que Peña dejara la silla presidencial ha quedado en otro casillero del artículo 84 de la Constitución que regula la eventualfalta absoluta
de quien ocupe Los Pinos. A partir del primer minuto del uno de diciembre del tercer año de ejercicio, la hipotética ausencia del Presidente de la República sería sustituida por los diputados federales y los senadores, sin elecciones directas.
A la hora de teclear la presente columna los pasos cívicos avanzaban por todo el país, sin mayores incidentes, aunque a sabiendas de que al caer la noche suelen producirse los actos de violencia que, genuinos o provocados, o en una combinación de ambos factores, han dado pie a la arremetida de policías y luego han propiciado las investigaciones
y capturas de activistas (algunas reflexiones sobre los riesgos de la protesta pública desbordada y las tentaciones gubernamentales de la mano dura fueron expresadas por el autor de estas líneas astilladas a Tele Sur en ).
En otro tema, ya está disponible el nuevo libro de Ana Lilia Pérez (autora de Camisas azules, manos negras y Elcártel negro). Se titula Mares de cocaína: las rutas náuticas del narcotráfico (editorial Grijalbo) y en la presentación la autora asegura que “por medio de las rutas marítimas –en sociedad con mafiosos gallegos, colombianos, venezolanos, peruanos, británicos, italianos, chinos, turcos o rusos– los cárteles mexicanos han conquistado tierras tan lejanas como Australia, las remotas Islas Marshall o los puertos asiáticos. Asimismo, han contribuido a hacer de Guinea el primer narcoestado del mundo, de España la bodega de droga de Europa, de Panamá el puente central para el narcotráfico interoceánico, del Amazonas el afluente de navegación de los cargamentos y de diversos puertos mexicanos verdaderosnarcopuertos. La operación en los mares es de tal nivel que los cártelesmexicanos han incluso impuesto el ‘pago de piso’ por el uso de las aguas para el trasiego”.
Ana Lilia Pérez vive actualmente en Alemania, luego de que en 2012 tuvo que dejar México por amenazas. En otra parte de su texto señala que las organizaciones criminales mexicanasson las más violentas, las mejor armadas y más adineradas, capaces de lavar su dinero en los más grandes consorcios financieros. Es su cartera la que hoy se disputan los ejecutivos de los bancos más renombrados, banqueros que aceptan de buena gana cargos criminales y pagar irrisorias multas con tal de continuar lucrando con las ganancias de ese capital negro, que indirectamente lleva tras de sí sangre, violencia, muerte y destrucción social
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Y, mientras el dólar sigue a la alza, y la credibilidad gubernamental a la baja, ¡hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
