Oaxaca de Juárez, 30 de diciembre
LA JORNADA
BERNARDO BARRANCO V
Iglesia conservadora. En primer lugar, hay que reconocer que la Iglesia mexicana es una de las más conservadoras de toda América Latina. Reacia para aceptar las renovaciones conciliares y, hasta los años 70 del siglo pasado, con un tufillo cristero y revanchista. Sin embargo, es de preocupar el pobre nivel intelectual y académico de muchos obispos, cuya formación ha sido, desde niños, predominantemente clerical.
Descatolicización de la fe. Si bien la caída de la cifra de católicos en México no ha sido tan dramática como en Brasil o algunos países centroamericanos, es importante destacar que en la década de los 70 había más de 95 por ciento de católicos, mientras para 2010 el Instituto Nacional de Estadística y Geografía arroja poco más de 83 por ciento. Sin embargo, hay otras estimaciones: el Centro de Estudios sobre la Iglesia Católica, de la Universidad de Georgetown, reporta en su investigación que entre 2010 y 2014 el número de personas en México que se dicen católicos alcanza 69.6 por ciento. En todo caso, el ascenso de otras Iglesias, en particular las pentecostales, es notable y el tono actual en el mercado de creencias es de una efectiva diversidad religiosa.
Iglesia mexicana clericalizada. Se ha perdido fortaleza en la dimensión laical y se ha impuesto acento clerical en las iniciativas eclesiales. Hasta los años 60 del siglo pasado la Iglesia mexicana contaba con vigorosas organizaciones seglares como la Acción Católica, que sólo su rama femenil adulta tenía cerca de medio millón de adherentes. En la actualidad la dimensión asociativa de los laicos está prácticamente extinguida. Existen movimientos vinculados a los Legionarios de Cristo y Opus Dei, pero son de élite y responden más a los intereses de la orden religiosa, que funciona como una secta dentro de la Iglesia. Lo mismo ocurre con el debilitamiento de muchas órdenes religiosas, masculinas y femeninas, que no sólo padecen la falta de vocación, sino la pérdida de identidad.
La Iglesia alcanzada por la violencia. México es, según la agencia Fides, el primer país en el mundo occidental con el mayor número de sacerdotes asesinados. En los recientes 25 años han sido perpetrados 51 atentados contra miembros de la Iglesia católica. La lista de clérigos que han perdido la vida de modo violento de 1990 a 2015 la encabeza un cardenal; incluye 40 sacerdotes, un diácono, cuatro religiosos, cinco laicos y una periodista católica. Tan sólo en lo que va de la administración del presidente Enrique Peña Nieto 11 sacerdotes católicos han sido asesinados.
Una jerarquía católica dividida. Desde hace décadas, la jerarquía católica no ha logrado cuajar un proyecto común de envergadura. Si bien se acentúa la diversidad, el episcopado carece de liderazgo, sea grupal o personal, que le aporte saldos satisfactorios. Ha predominado la confrontación de bandos y grupos que disputan la conducción y la representación de la Iglesia. Probablemente el cardenal Ernesto Corripio Ahumada fue el último actor aglutinador en el episcopado.
Fin de la generación Prigione. Es notable el debilitamiento de uno de los bloques de poder que en el episcopado alcanzó relevancia con la generación promovida por el longevo nuncio Girolamo Prigione, quien apostó por una Iglesia que se constituyera, en parte, del aparato de poder del Estado. El perfil de los obispos que promovió entre 1978 y 1997 tuvo notable vocación por el poder secular y llegó a ser predominante; en la actualidad está en decadencia. La mayor parte de los prelados están en retiro. Ahora prevalecen las promociones de los recientes nuncios Giuseppe Bertello y Christophe Pierre.
Debilitamiento del cardenal Norberto Rivera. Hasta la alternancia en el año 2000, Rivera encabezó el grupo más poderoso de la Iglesia católica mexicana, ligada a la línea Prigione. En su momento, llamado el club de Roma
por sus fuertes vínculos a la curia romana. Para Norberto Rivera, poco a poco los soportes de poder se han ido desvaneciendo, especialmente sus dos principales mentores: el nuncio Prigione y la debacle de Marcial Maciel, así como el derrumbe en Roma de Angelo Sodano, el poderoso secretario de Estado de Juan Pablo II. También han caído en retiro aliados incondicionales, como Onésimo Cepeda y Emilio Berlié, entre otros. Cerca del retiro propio, el conservador cardenal Rivera ahora padece el pontificado reformador de Francisco.
La jerarquía católica merece una sacudida. Se ha acomodado con cierto confort con la clase política, al grado que ha perdido celo misionero y evangelizador. La politóloga Soledad Loaeza sostiene en sus investigaciones que la jerarquía se ampara y cobija bajo la tutela del Estado para proteger y posicionar su agenda religiosa. Para muestra, sus principales iniciativas han sido al amparo del Poder Legislativo, como la repenalización del aborto en 17 entidades en 2009 y la malograda reforma al artículo 24 sobre libertad religiosa en 2012, que pretendía introducir el catecismo en las escuelas públicas, así como una mayor participación política. Sin duda, Francisco tiene que marcar rumbo en un episcopado adormecido en la medianía y el conformismo. Esta es la otra agenda del Papa en su próxima visita a México.
EXCÉLSIOR
FRANCISCO MARTÍN MORENO
Hace unas semanas publiqué en este mismo espacio una columna intitulada ¿El Loco de Macuspana…? En el cuerpo del texto me preguntaba si López Obradorestaba loco cuando propuso reconectar ilícitamente la luz a miles de usuarios tabasqueños que no la pagaban o cuando desvió ilegalmente los fondos públicos entregados a Morena para destinarlos a la adquisición de camionetas utilizadas para conectar diablitos y burlar a la CFE o cuando apoyó a los supuestos maestros de la CNTE o cuando se puso del lado de los extrabajadores del Sindicato de Luz y Fuerza, una auténtica pandilla, o cuando perdió las elecciones en 2006, mandó “al diablo a las instituciones”, “tomó” el Paseo de la Reforma y se ungió como Jefe de la Nación después de colocarse la banda presidencial en el pecho? ¿López Obrador estaba loco cuando “tomó” pozos petroleros propiedad de la nación o cuando burló al electorado de Iztapalapa y a las autoridades electorales durante el Juanito Gate o cuando le pagaba a su chofer 80 mil pesos o cuando construyó el segundo piso y ocultó a través de fideicomisos amañados la realidad del costo de la obra o cuando, a pesar de su tan cantada Honestidad valiente se resistió a declarar el origen de los recursos necesarios ya no sólo para vivir, sino para financiar costosos mítines, viajes y campañas publicitarias por todo el país o estaba loco cuando perdonó a René Bejarano, el Señor de las Ligas, al sorprendérsele embolsándose dinero negro frente
a las cámaras de televisión o cuando se negó a aplicar el IVA generalizado que ayudaría a sanear las finanzas públicas?
De loco nada: desde que se inventaron los dementes se acabaron los demagogos, los populistas, los embusteros, los chavistas, los castristas, los tiranos, los Maduros, entre todo un inventario de tiranos encubiertos que esgrimen argumentos que saben falsos entre personas que saben tontas o, al menos, ignorantes o candorosas, por decirlo eufemísticamente.
Cuando publiqué mi columna recibí una catarata de correos cargados de insultos provenientes de diferentes lectores encolerizados. En todos ellos prevalecían los arranques emocionales, las agresiones furiosas y los ataques personales, obviamente sin fundamento alguno. ¿Ofensas? ¡Todas! ¿Razones? ¡Ninguna! No se utilizó un solo argumento para refutar racionalmente mis aseveraciones. Adujeron que yo era un columnista vendido, corrupto al servicio de las televisoras o del gobierno o de diferentes partidos políticos o que, simplemente, yo era un elemento más de la mafia del poder.
Ante semejante catilinaria cargada de absurdos improperios decidí contestar selectivamente a quienes ostentaran la menor cantidad de faltas de ortografía con la idea de construir un diálogo respetuoso y constructivo. ¿Resultado? Recibí más ataques furiosos, desplantes virulentos, con lo cual confirmé una vez más que la presencia de insultos implica la ausencia de argumentos y, por ende, la destrucción del diálogo.
Luego entonces, Andrés Manuel López Obrador es un experto manipulador de las masas a través de emociones y de embustes al estilo de los más decantados fascistas de la historia que condujeron a sus países a la destrucción total. HugoChávez, Nicolás Maduro y Fidel Castro son ejemplos que se deben analizar a la luz de la razón y de la realidad para comparar la patética realidad de sus gestiones autoritarias con sus promesas populistas… Los hechos son tercos.
LA RAZÓN
RAYMUNDO SÁNCHEZ
Descalifica la “imparcialidad” del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la CIDH que investiga el caso Iguala un hecho que pasó inadvertido en México pero que arroja luces sobre la forma en que al menos uno de sus integrantes torció la impartición de justicia en su afán por procesar a un inocente.
El pasado 16 de diciembre el Tribunal Supremo de Bogotá, Colombia, exoneró al coronel en retiro Luis Alfonso Plazas Vega, quien fue encarcelado hace ocho años por presunta desaparición forzada, por Ángela Buitrago, quien fue fiscal en ese país y es ahora una de las “expertas independientes” que desacreditan la indagatoria de la PGR sobre los 43 normalistas desaparecidos el 26 de septiembre en Iguala, Guerrero.
Es ella una de las más férreas defensoras de la teoría de que no hubo incendio en el basurero de Cocula esa noche, por lo que no pudieron incinerar ahí los cuerpos de los estudiantes, conclusión que dio el perito peruano José Torero, basado en “alguna variabilidad en la literatura, por la variabilidad de los cuerpos”, dibujitos de hornos de leña, estimaciones matemáticas y una visita de no más de 20 minutos al lugar de los hechos.
Además, Buitrago insiste en que se le permita interrogar a militares mexicanos, aunque ningún testimonio ni prueba indique que hayan participado en la desaparición. Pero, por lo que se ve, lo que a ella menos le importa son las evidencias científicas, pues Plazas Vega fue dejado en libertad porque, precisamente, se le procesó con pruebas fabricadas.
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Repiten los perredistas, en su afán de alcanzar el poder, la fórmula de ofrecer a priistas de cepa candidaturas a gobernador, como lo hicieron en Oaxaca con Gabino Cué, en Sinaloa con Mario López Valdez, y en Guerrero con Ángel Aguirre, con resultados, todos ellos, no muy positivos para los intereses del sol azteca.
La dirigencia nacional perredista, encabezada por Agustín Basave, presentó ayer con bombo y platillo como uno de sus aspirantes a gobernador de Zacatecas a Pedro de León Mojarro, quien hasta el sábado pasado militaba en el PRI, al que renunció porque no vio posibilidad de obtener la candidatura.
No sólo eso: fue coordinador de campaña en el estado del Presidente Enrique Peña y es cuñado del priista que actualmente es gobernador de la entidad, Miguel Alonso Reyes.
Lo evidente es que en el sol azteca no hay cuadros para la candidatura. Y lo hilarante es que existe una gran posibilidad de que el PAN concrete la alianza con el PRD para sacar al PRI del gobierno de Zacatecas… y volverlo a meter.
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Fraudulentos paquetes turísticos se ofertan en Internet para asistir a la misa del Papa Francisco el próximo 15 de febrero, en Chiapas. En el portal electrónico Vivanuncios ofrecen por 10 mil 500 pesos un tour de cinco días que incluye acudir a la ceremonia del Pontífice. “Es un fraude, un engaño que se debe investigar y controlar”, alertó el obispo de San Cristóbal de las Casas, Felipe Arizmendi.
Y esto apenas comienza, pues desde ahora y hasta febrero de 2016 los vivales tratarán de aprovechar la visita papal para sacar dinero a incautos.
raymundo.sanchez@razon.com.mx
Twitter: @r_sanchezp
