Oaxaca de Juárez, 17 de enero. El presidente AMLO señor y dador de vida en el tema de las candidaturas, ante todo, tiene sus intereses. Indudablemente que es perverso, pero no tonto y claro que pretendió llevar a la senadora Susana Harp como candidata a la gubernatura de Oaxaca por el partido político Morena, pero se le prendieron los focos rojos y simplemente la bajó del caballo.
Vamos por partes en el análisis de esta candidatura. En las elecciones federales intermedias de 2021 Morena demostró aquí en Oaxaca, que tiene el poder para llevar al triunfo a casi cualquier candidato, pero que quede claro, no con cualquiera ganan. Y cuando tienen que decidir entre sus deseos y el pragmatismo, indudablemente que se decantan por lo práctico.
Oaxaca está padeciendo, hasta el momento, la imposición de un gobernador improvisado, que obtuvo la candidatura pasando por encima del artículo 116 Constitucional por orden de Enrique Peña Nieto (Presidente de México 2012-2018). El 116 Constitucional reza: que para pretender gobernar un estado de la República Mexicana, se debe haber nacido ahí o haber vivido ininterrumpidamente en ese estado, mínimo durante cinco años. La inexperiencia y el desconocimiento del estado de Oaxaca de Alejandro Murat (Gobernador de Oaxaca 2016-2022), la sufren los oaxaqueños hasta el momento.
La experiencia y los conocimientos adquiridos en el trascurso de una vida política son indispensables para dirigir un estado. Y la experiencia laboral, política, partidista y administrativa de Susana Harp es prácticamente nula. Los dos trabajos que ha tenido han sido: manejar una asociación civil antes de ser senadora y el trabajo de senadora del 2018 a la fecha.
Se entiende que en la elección presidencial del 2018, AMLO se agarró hasta de un clavo ardiendo con tal de conseguir votos para su causa. Llegaba a la elección con un partido joven y carente de cuadros, por esta razón se allegó de candidatos inexpertos, pero populares, que simplemente fueron beneficiados en la votación por el tremendo arrastre que tuvo la ola de votos para AMLO, y así fue como estos candidatos llegaron a obtener los puestos de elección popular. Esta estrategia fue correcta en su momento, pero tuvo su costo político en el ejercicio del poder.
El gobernador del estado de Morelos Cuauhtémoc Blanco es el más representativo, un futbolista originario de un barrio popular del Distrito Federal, sin ninguna preparación académica, ninguna experiencia política, administrativa, partidista, ni laboral (a excepción del futbol), que acabó entregando el estado a los grupos delictivos del narcotráfico. En su momento, en la elección del 2018, fue útil, pero en los tres años que lleva como gobernador de Morelos ha sido un desastre, y todavía les falta a los morelenses padecerlo tres años más.
Indudablemente que AMLO tiene sus intereses muy particulares para promover las candidaturas de Morena, pero como dije al principio, no es tonto y si muy pragmático. Como referencia al análisis podemos apreciar el caso de Claudia Sheinbaum, a ella la impuso AMLO como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México por encima del compromiso que tenía con Ricardo Monreal, preponderando los intereses que tiene con La Colonia Judía en el tema de la construcción. Y claro que la ha estado impulsando para que sea ella la que le suceda en el cargo, más sin embargo, Sheinbaum no está dando la talla contra los otros dos presidenciables: Ricardo Monreal y Marcelo Ebrard y en consecuencia llegado su momento, AMLO tomará la decisión más práctica, porque no se puede dar el lujo de perder la elección presidencial de 2024.
Analizando los intereses de AMLO, indudablemente que él quiso hacer candidata a Susana Harp por Morena para la elección por la gubernatura de Oaxaca de 2022. Recordemos que a Alfredo Harp el presidente AMLO al inicio de su sexenio, le entregó 2 mil mdp y le regaló el equipo profesional de beisbol Algodoneros de Guasave, para que impulsara el beisbol en el país, de ese tamaño es el interés de la amistad con Alfredo Harp.
Pero las cosas no salieron conforme al programa de intenciones, recordemos que al inicio de la pandemia de Covid-19 nombró a Susana Harp Encargada de la Pandemia en el estado de Oaxaca con la intención de irla placeando, más sin embargo, prácticamente no tuvo ninguna actividad y esa encomienda se fue perdiendo en la obscuridad hasta desaparecer sin ninguna explicación.
Tan AMLO la quería hacer candidata de Morena a la gubernatura oaxaqueña que en Las Mañaneras dijo voz en cuello que era su amiga y la ponderó con alabanzas. Y empezaron a placearla en los diferentes municipios del estado de Oaxaca con todo el apoyo de los presidentes municipales, presionados por el partido, sin embargo, la gente no acudió a su llamado y no se obtuvo la efervescencia electoral que se esperaba.
Así las cosas y con la presión que ejerció el senador Ricardo Monreal sobre Mario Delgado (presidente de Morena), que demandaba piso parejo para Salomón Jara y que le hizo ver que si se equivocaban de candidato podían perder la elección en Oaxaca. A Mario Delgado no le quedó más remedio que decirle a AMLO que tenían que ungir a Salomón Jara para ganar en Oaxaca este 5 de junio.
Finalmente AMLO, que es pragmático, aceptó a Jara como candidato y… ¡se le enfrió el caldo con Susana Harp!
¡Suerte! y hasta el próximo De Análisis Político.
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