Por: Jorge Castañeda
Bahías de Huatulco, Oaxaca, 8 de diciembre. Al menos 337 ballenas fueron halladas muertas en la Patagonia chilena, en uno de los varamientos de cetáceos más numeroso jamás registrado, reveló Vreni Häussermann, directora del Centro Científico Huinay, quien participó en la expedición internacional para tratar de saber el por qué de esta alarmante mortandad, que podría estar vinculada al Cambio Climático y también a los efectos del fenómeno El Niño.
Esta enorme cantidad de cetáceos muertos, de la especie Balaenoptera borealis (Ballena Sei o Ballena Boba), fueron encontrados desde junio pasado, cuando iniciaron las investigaciones científicas para tratar de determinar las razones, pero ha sido hasta los primeros días de diciembre cuando comenzó a filtrarse información al respecto, ya que se hará un reporte final que será exclusivo de la Revista National Geographic, que fue la única fuente de financiamiento para el estudio y para costear el sobrevuelo en el que se captaron las imágenes, que a decir de la bióloga marina Häussermann, “son apocalípticas”.
A través de información divulgada a la prensa internacional, a la cual foroambiental.com.mx tuvo acceso, la científica dijo que el hallazgo se realizó en una extensa zona de la Patagonia chilena, en un lugar “en donde es imposible aterrizar en avión o avioneta, por lo que sólo en el sobrevuelo se realizó el conteo de las ballenas muertas y se captaron fotografías aéreas”.
Y agregó: “Todavía hay muchas áreas a las que no pudimos llegar, así que es probable que haya más ballenas muertas”.
Según la fuente, las investigaciones que se tienen hasta el momento comprueban que las ballenas no tienen ningún tipo de herida, por lo que se descarta definitivamente la acción humana, de manera que se cree que las causas de su muerte podrían ser el Cambio Climático en conjunto con el fenómeno El Niño.
Aunque no se descarta que una Marea Roja especialmente tóxica o bien un virus desconocido pudieran ser la razón de esta gran mortandad de ballenas.
De acuerdo a la bióloga del Centro Científico Huinay, una investigación de las autoridades chilenas concluyó también que no hubo causas “antropogénicas” en la muerte de los cetáceos, es decir, que no habría intervención del ser humano y el análisis inicial es que todos los especímenes murieron en el mismo evento y son de la misma especie”, explicó Häussermann, quien ofreció disculpas a la prensa por no poder divulgar más detalles, debido a la exclusividad comprometida con National Geographic, que en su próxima edición podría publicar toda la información que se tiene.
Finalmente, dijo que la ballena Sei es poco conocida para la comunidad científica y de la que “ni siquiera hay estimaciones de las poblaciones en el Hemisferio Sur”, por lo que el hallazgo de esta enorme mortandad es alarmante.
Cabe destacar que la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) ubica a esta especie de cetáceo en el Apéndice 1 de conservación, que incluye a todas las especies en peligro de extinción.
De acuerdo al Centro de Conservación Cetácea de Chile, la ballena Sei se caracteriza por tener un cuerpo delgado y esbelto, pudiendo medir hasta 18 metros de largo. Se alimenta principalmente de kril, pero puede comer calamares y peces de hasta 30 centímetros, los que captura nadando en forma regular en la superficie del agua con la boca abierta.
Jorge Castañeda es colaborador especial de ADN Sureste y
Director editorial de foroambiental.com.mx
La mejor página sobre Ecología en México
(Con parte de información de AP y Centro Científico Huinay)
Imágenes: Internet
