Saúl Salazar
Huajuapan de León, Oax. 8 de julio. El presidente municipal de Tlaxiaco, Jorge Octavio Hernández Martínez, durante la sepultura del cadáver de Pablo Osorio Sánchez en Tlaxiaco, recriminó que el ingeniero no murió, nos lo quitó la violencia.
“Pero decir que murió es una palabra muy sola, muy simple, Pablo no murió, nos lo quitaron y nos lo quitó una cultura que está invadiendo este país, una cultura de violencia, una cultura que a veces parece ajena a nosotros, que escuchamos en las noticias a las madres buscadoras y le cambiamos de canal y escuchamos en las noticias a jóvenes desaparecidos y a veces en nuestro inconsciente decimos pues algo habrán hecho verdad, por eso les está pasando eso, pero hoy la vida quiso que tuviéramos este ejemplo”, agregó.
Pablo desapareció el pasado 23 de enero en La Concordia, Sinaloa. Después de estudios forenses y espera, finalmente el cuerpo fue identificado por su madre en el Centro Médico Forense Federal el pasado 1 de julio.
El munícipe de Tlaxiaco recordó que Pablo Osorio Sánchez trabajaba de noche regando y cuidando los animales, además se presentaba a las 7 de la mañana en el Instituto Tecnológico de Tlaxiaco, para presentar sus exámenes o seguir estudiantado.
Aseguró que el finado ingeniero fue una víctima de una violencia brutal que flagela a México, de la cual solo su madre y algunos familiares saben, pero no pueden externar, inclusive por miedo.
“Pero detrás de esa historia hay un hombre que estudió, trabajo, que no dejó de ir a la escuela, y cuyo único sueño, aquí todos los que estamos porque ayer me encontré gente que me manifestó y me dijo no Jorge Octavio, al presidente municipal, queremos que usted nos ayude a que se haga justicia, y sí estaremos pidiendo justicia. Pero les voy a decir algo mucho más importante, el sueño de Pablo, su ida a Sinaloa a buscar trabajo era para un fin tan noble que nos rompe el corazón, construirle una casita a su madre, ese era el sueño”, recalcó.
Invitó a lanzar la convocatoria de que todos pongan su grano de arena, grava y cemento, para que se le entregue a Socorro Osorio, madre de Pablo, un lugar donde colgar la foto de su hijo, quien fue localizado sin vida en una fosa en la comunidad de El Verde, municipio de La Concordia.
