Por: Jorge Castañeda
(Reportaje)
Bahías de Huatulco, Oaxaca, 27 de noviembre. Científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) detectaron la presencia de bacterias coliformes fecales en el agua que venden 81 empresas purificadoras en el Distrito Federal, por lo que plantearon la necesidad urgente de auditar a este tipo de negocios que ponen en grave riesgo la salud de los consumidores.
A través de un comunicado del IPN, al cual foroambiental.com.mx tuvo acceso, se destaca que para la investigación se tomaron 122 muestras de agua envasada en garrafones de 20 litros, procedentes de 111 pequeñas purificadoras ubicadas en las 16 delegaciones de la Ciudad de México.
Los análisis revelaron que 69 muestras contenían coliformes totales (Escherichia coli, Klebsiella, Enterobacter y Citrobacter), 23 fueron positivas para coliformes fecales (Escherichia coli sobre todo) y sólo 30 pasaron la prueba de manera satisfactoria.
El estudio microbiológico lo realizaron en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) Jorge Francisco Cerna Cortés, titular del proyecto, Jorge Alberto González y Merchand, jefe del laboratorio de Microbiología Molecular, con el apoyo del IPN y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).
Los investigadores señalan que la proliferación de este tipo de negocios es por el alto porcentaje de la población en la capital del país, quienes confían en la calidad del agua envasada consumiendo el líquido embotellado de purificadoras que incumplen con las normas sanitarias.
De acuerdo al comunicado, los científicos explicaron que “por un costo relativamente bajo adquieren los equipos e instalan empresas purificadoras inclusive en casas particulares, sin las condiciones adecuadas para tal fin, además su personal no realiza el proceso conforme a la Norma Oficial Mexicana 201 sobre productos y servicios. Agua y hielo para consumo humano, envasados y a granel”.
Además de estas bacterias, la investigación del IPN también encontró micro bacterias no tuberculosas que producen enfermedades intestinales y afecciones respiratorias semejantes a la tuberculosis, pudiendo afectar a personas inmunodeficientes que padecen VIH o diabetes.
Por ello, los científicos recomiendan a la población adquirir estos productos en lugares que cuenten con la certificación y auditorías correspondientes, pues la norma establece que el agua para el consumo humano no debe contener coliformes fecales.
Cabe destacar que el agua con materia fecal en este tipo de supuestas purificadoras se ha venido denunciando por este escribidor desde 1990, cuando realice un reportaje para el programa 60 Minutos de Televisa, en el que se evidenció que no sólo las pequeñas empresas de este tipo, sino incluso las grandes y famosas, venden garrafones y botellas en donde hay presencia de diversas bacterias.
En aquella ocasión se efectuaron tres análisis por cada marca en dos diferentes laboratorios especializados y al menos una muestra de cada una presentó coliformes fecales, aunque en la mayor parte de los casos las tres muestras de agua presentaron contaminación.
Se demostró entonces que el problema es que no existía supervisión adecuada por parte del Sector Salud o bien que los inspectores corruptos recibían dinero por parte de los empresarios para no reportar las enormes anomalías existentes en sus supuestas purificadoras.
Todo parece indicar que ahora el problema sigue siendo el mismo, a lo cual deberían responder autoridades de la Secretaría de Salud federal y la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), así como la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).
Y si el problema es grave en la Ciudad de México, como lo demuestra el estudio del IPN, la situación es mucho peor en la inmensa mayoría de los estados del país, en donde consumir agua de garrafones o botellas de empresas locales puede provocar graves afectaciones a la salud como listeria, cólera, tifoidea o salmonelosis.
Por ello, y como lo hicimos en el reportaje transmitido en el programa 60 Minutos hace 25 años, recomendamos a la población utilizar soluciones de plata coloidal, poderoso desinfectante para eliminar bacterias y aniquilar los huevecillos, que además es muy económico y se puede conseguir en cualquier centro comercial.
Basta agregar una gota de este producto por cada litro de agua y así se garantiza que el líquido será totalmente apto para consumirlo o preparar alimentos.
El hielo también presenta contaminación con materia fecal
Hay que subrayar que varias de las supuestas purificadoras de agua también venden bolsas o barras de hielo, que en la mayoría de los casos presentan coliformes fecales, pues el producto proviene justo del agua que está contaminada, a lo que hay que agregar el inadecuado manejo, muchas veces hasta con las manos, que se realiza en el caso del hielo.
Este problema tiene muchas décadas y también fue abordado desde 1979 en el programa 60 Minutos, en una investigación en que participó este escribidor y que finalmente se presentó en un reportaje de Juan Ruiz Healy, que alertaba sobre las diversas enfermedades gastrointestinales originadas por el hielo contaminado.
A pesar de que han pasado 36 años de esa investigación periodística, la situación sigue siendo más o menos la misma, particularmente en la provincia mexicana, es decir, falta de supervisión a las empresas, corrupción de los inspectores para que no reporten las graves anomalías sanitarias y empresarios sin escrúpulos.
Por ello, lo ideal es consumir cubos de hielo elaborados en nuestro refrigerador o en máquinas propias, o bien sólo comprarlo a empresas serias que sí cuenten con plantas y procesos adecuados y certificados, porque de lo contrario se podría poner en grave riesgo la salud.
Y cabe destacar que el hielo en barras, el que se utiliza para los clásicos raspados, suele ser el que presenta mayores problemas de contaminación bacteriana, incluidos coliformes fecales.
Jorge Castañeda es colaborador especial de ADN Sureste y
Director Editorial de foroambiental.com.mx
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(Con parte de información del IPN)
Imágenes: Internet
