Sarai Jiménez
Oaxava de Juárez, 18 de junio. A un año del desalojo violento registrado en Asunción Nochixtlán que dejó un saldo de ocho muertos y más de cien heridos, el arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, José Luis Chávez Botello, aseguró que en Oaxaca no cierran pronto las heridas, se retardan, lo que podría suponer que algo está fallando o que falta capacidad y sinceridad entre las partes involucradas.
Después de oficiar la misa de mediodía en la Catedral Metropolitana, el jerarca de la Iglesia Católica reiteró que cada uno de los involucrados podría poner de su parte para abonar a la justicia, la reparación y los daños psicológicos se solventen.
“No es raro encontrar en el país casos que son manipulados, por ello se espera que la justicia no se alargue, una sociedad humana va más allá de la justicia legal y los que pueden hacer más son los que están más cercanos, ahí es donde se debe comenzar”.
Dijo que los conflictos se deben solucionar en el lugar donde se dieron, por ello se requiere tener la intervención de todos, verificar lo que es necesario y tener participación de todas las partes.
“Pero debe ser arreglado primero por los que fueron agraviados, mucho ha sufrido Oaxaca por asuntos que debieron ser arreglados desde el lugar donde se originó”.
“Esperamos que a un año de los hechos de Nochixtlán se ayude a cerrar las heridas”, subrayó.
En el Día del Padre, lamentó que en algunos hogares se tenga la figura paterna pero no se represente, ya que siempre se requiere al padre para humanizar a la sociedad.
“Necesitamos papás que cuiden, atiendan, vigilen y corrijan”, puntualizó Chávez Botello.
