Saraí Jiménez/Darío Nolasco
Oaxaca de Juárez, 27 de abril. Integrantes del Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAÍZ), partieron en marcha, en una “calenda contra la impunidad y por la justicia”, de la fuente de las Ocho Regiones, para manifestar su indignación ante la falta de acción por parte del gobierno estatal para detener a los asesinos de Bety Cariño y Jyri Jaakkola, quienes fueron emboscados y asesinados en una caravana humanitaria que llegaría a San Juan Copala. A cinco años de este asesinato, acusaron que el gobierno estatal sólo ha demostrado hipocresía en las mesas de negociación, al adquirir compromisos que sigue sin poder cumplir.
Afirmaron que la justicia no puede ser negociada, mucho menos pactada por quienes defienden a los asesinos de Bety Cariño y Jyri Jaakkola.Reconocieron que el intentar romper el cerco del grupo paramilitar de la Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT), tuvo un costo muy alto aquel 27 de abril del 2010, al representar uno de los golpes más fuerte al diálogo.
Lamentaron haber creído en un gobierno que pretendió en su discurso ser distinto, demostrando hoy que continúa matando a dirigentes y persiguiendo a quienes se oponen a sus intereses.

