Oaxaca de Juárez, 15 de abril. Gentil y siempre sonriente, pero pertinaz y rigurosa con su información, así era nuestra compañera Yesme Cortés, quien lamentablemente falleció este jueves 14 de abril a la edad de 33 años en la Ciudad de México.
Egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Yesme desarrolló una brillante carrera en medios de comunicación como El Economista, Infobae y El Heraldo de México. A esta casa editorial llegó para la cobertura de las Elecciones en 2021 y fue pieza clave para que ese domingo 6 de junio rompiéramos récord en el número de lectores.
Cuando se trataba de asignaciones especiales, nunca dudó en alzar la mano, incluso si eso implicaba trabajar en la madrugada. Prueba de ello fue la cobertura que encabezó en los Juegos Olímpicos de Tokio del año pasado. Cuando todos dormían, Yesme escribía crónicas en tiempo real sobre las competencias y ayudaba a sus compañeros neófitos en el periodismo deportivo a comprender las reglas -a veces no tan claras- en más de una disciplina.
Y es que era una apasionada del periodismo deportivo y tenía una virtud no común en estos tiempos: un rigor que la hacía corroborar hasta el más pequeño de los datos en sus historias. Y gracias a ello logró lo que no muchos han podido: encontrar notas periodísticas en donde otros sólo verían aburridos y tediosos números.
Su capacidad para organizar datos era impresionante. Fue maestra de muchos de nosotros en el arte de las tablas dinámicas, las bases de datos y la creación de gráficos interactivos que tanto enriquecían los textos que generamos en El Heraldo Digital.
Pero lo mismo escribía de Deportes, que de Economía, Tendencias, Nacional o Espectáculos. Sin importar cuál fuera su orden del día, buscaba la forma de entregar notas periodísticas de calidad, con información siempre verificada y con una redacción pulcra que hacía muy amigable la lectura, por más denso que fuera el tema.
Dentro y fuera de la redacción, Yesme era amable y te saludaba, incluso si solo había cruzado pocas palabras contigo. Amaba las calaveras en todas sus presentaciones y siempre estuvo dispuesta a darle de sus galletas a quien tuviera cerca.
¿Necesitabas que alguien te explicara sobre la Fórmula 1, béisbol o el presupuesto destinado a las campañas electorales? Ahí estaba Yesme, compartiendo el conocimiento que había ganado en todos los años que ejerció el oficio más noble del mundo.
Su partida deja un espacio difícil de llenar en esta redacción digital. Todos los que tuvimos la fortuna de trabajar con ella enviamos nuestras condolencias a su familia y amigos más cercanos. Y deseamos que Yesme descanse en paz, así como la que nos transmitía siempre que coincidíamos con ella.

