Por: Jorge Castañeda
Bahías de Huatulco, Oaxaca. 3 de junio. En un esfuerzo por tratar de revertir la inminente extinción de los ajolotes, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) implementó el primer albergue para esta especie endémica del Valle de México (Xochimilco, Texcoco y Chalco), en las instalaciones de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel, en la capital del país.
A través de un comunicado, la UNAM destaca que tras la sensibilidad de los científicos, estudiantes y pobladores del sur de la Ciudad de México, se logró generar un nuevo hábitat para esta especie, única en el mundo, y conocida científicamente como Ambystoma mexicanum.
Para evaluar si el hábitat es benigno para estos anfibios, se ingresaron 10 ejemplares a los cuerpos de agua ubicados en la Cantera Oriente de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel, para iniciar la investigación a largo plazo.
El centro de estudios es un laboratorio natural con cinturones verdes, resguardado de contaminación y ruido, y se ubica en las inmediaciones de la avenida Delfín Madrigal, en la colonia Pedregal.
La UNAM indicó que previo a su ingreso en el laboratorio, los ajolotes fueron evaluados tanto en salud como en diversidad genética.
Además, cada grupo se alojó de manera semi cautiva, pues estarán con un chip para monitorear su actividad dentro de una jaula, a fin de que estén totalmente protegidos.
Los científicos extraerán la información del chip, que se colocó con una jeringa en la cavidad celómica (donde se hallan las vísceras), con un lector láser.
“Los anestesiamos para que no les duela, es una jeringa un poco gruesa porque el chip es de un centímetro de largo y ancho como la punta fina de un lápiz. Con esto sabemos quién es quién, macho, hembra; si está enfermo, si se fracturó o, de plano, si ha muerto, pues hemos hallado los chips hasta en estómagos de serpientes”, explicó el investigador del Laboratorio de Restauración Ecológica del Instituto de Biología, Luis Zambrano.
El también líder del proyecto añadió que con esta investigación inicia una generación de albergues fuera de Xochimilco.
Asimismo, explicó que los ajolotes serán expuestos a una jaula con mayor espacio y con monitoreo directo, luego de la primera etapa de sobrevivencia en el hábitat de los cuerpos de agua de la Cantera Oriente.
Y abundó: “Sería a través de un teletransmisor, que pondremos en marcha en cuanto sepamos que sí funciona el albergue; se los colocaremos a cada uno, pero lo primero es evaluarlos dentro de las jaulas. Si es exitoso, la idea final es tener una población suficientemente grande, que sea un stock genético y poblacional para regresarlos a Xochimilco”.
Cabe recordar que los ajolotes impresionaron al naturista alemán Alexander von Humboldt por sus extrañas características, ya que son una especie única en el planeta, que conserva características de su etapa larvaria cuando ya ha alcanzado la adultez, lo que se denomina científicamente como especies neoténica.
El ajolote es también conocido como “el pez caminante” a pesar de que es un anfibio. Este vertebrado posee una cabeza ancha y redondos ojos sin párpados, así como branquias, patas cortas y una cola con forma de aleta que le sirve para nadar. Incluso desarrolla pulmones.
Los ajolotes miden unos 23 centímetros de largo, pero pueden llegar a crecer hasta alcanzar más de 30 centímetros.
Tienen un cuerpo largo y delgado de color oscuro, a menudo salpicado de motas color café, negro y blanco.
En cautiverio viven algunos ejemplares albinos, pero esta condición no se presenta en su hábitat natural.
Pero el problema con este anfibio endémico de México, tal y como ya lo hemos publicado en foroambiental.com.mx en artículos anteriores, es que se encuentra al borde de la extinción y prácticamente ha desaparecido de muchos lugares en donde se encontraba en abundancia, como Xochimilco.
Jorge Castañeda es colaborador especial de ADN Sureste y
Director Editorial de foroambiental.com.mx
La mejor página sobre Ecología en México
(Con parte de información de la UNAM)

