Darío Nolasco
Oaxaca de Juárez, 29 de marzo. Como lo ha hecho durante más de 40 años, la señora Susana Mendoza, originaria de la región de Mixteca, cumplió con la tradición de llegar hasta la explanada de la catedral metropolitana en donde con su familia se ha dedicado a confeccionar adornos de palma para el Domingo de Ramos con lo que da inicio la celebración de la Semana Santa.
El Domingo de Ramos es aquel en el que los cristianos conmemoran la entrada triunfal de Jesús de Nazaret a Jerusalén, montado en un asno, aclamado por la multitud, quienes lanzaban ramos de olivo y palmas a su paso días antes de su pasión, muerte y resurrección.
Entrevistado por ADNsureste mientras confeccionaba hábilmente con sus manos los adornos hechos con palma, la señora Susana, recuerda que anteriormente vendían bastante pero que en estos tiempos por la crisis y por la competencia de personas que ocasionalmente se han instalado también en el lugar, la venta ha disminuido.
Comentó, que en su comunidad se dedica a la elaboración de canastos y sombreros, artesanía que aprendió desde niña, en estas fechas se traslada junto con su esposo para vender las tradicionales palmas en la entrada de la Catedral en donde realiza desde sencillos adornos que van de 5 pesos hasta complicadas figuras de 40 y 50 pesos.
“Las personas que acuden a la misa se les hace caro los precios de los adornos sin pensar en el trabajo que implica confeccionar estas piezas”, expresó.
Por su parte, Isabel Monjaráz Aparicio, dedicada a la elaboración de Mezcal en su comunidad en San Pedro Tezoacalco, para allegarse de un dinero extra para poder subsistir desde hace dos años, en esta fecha llega hasta la capital para elaborar adornos de palma para venderle a los feligreses que acuden a la celebración del Domingo de Ramos.
Los católicos luego de que los ramos han sido bendecidos durante la misa los llevan a la casa como signo su protección y ayuda de Dios, el cual colocan sobre un crucifijo o cuadro religioso y es un sacramental, que guardan como algo sagrado.
