Excélsior
Oaxaca de Juárez, 24 de diciembre. La tendencia actual en las fiestas decembrinas radica en la sencillez y la naturalidad, algo que lo hará salir airoso de la cena de Navidad y convertirse en el perfecto anfitrión. Algo fundamental y que hará del ambiente una experiencia inolvidable es la mesa en la que se degustarán los tradicionales y esperados platillos.
Para lograr ese objetivo se debe apostar por crear un ambiente íntimo y cercano para los invitados, aseguraron expertos al diario español El Mundo.
No se debe perder de vista los pequeños detalles, pues son los que marcan la diferencia entre una buena cena y una cotidiana.
La decoración de la mesa es muy importante empezando por el mantel. Atrás quedó el clásico mantel blanco que se usa durante todo el año o aquellos con motivos exagerados sobre la Navidad, recuerde que con dos o tres elementos es suficiente.
Se debe optar por telas en colores de temporada, pero que sean elegantes y sin adornos que estén desgastados.
Por otro lado, los centros de mesa dan realce y no deben ser retirados durante la cena, por ello deben elegirse de un tamaño considerable para que no sean estorbosos y los invitados puedan verse a los ojos y conversar sin tener que hacer maniobras para obtener un contacto
directo con los demás invitados.
De acuerdo con El Mundo, la distribución de los invitados dependerá del espacio, ya que si es pequeño es posible organizar un buffet y que cada uno se sirva del centro de la mesa, además de que se fomenta la socialización.
Sin embargo, si se cuenta con un lugar de mayor tamaño la distribución en la mesa debe permitir que los comensales tengan espacio y no se sientan amontonados, por ello hay que calcular ente 50 y 60 centímetros por persona, afirman los especialistas.
No debe tener miedo a usar la vajilla más fina que tenga o la heredada por la abuela porque no tiene sentido tenerla guardada o cubriéndose de polvo en algún rincón de la casa, es mejor compartirla con la familia y los amigos en esta ocasión tan especial.
Si se reúnen muchas personas es válido utilizar desechables que nos ahorrarán mucho tiempo frente al fregadero o acomodando platos, pero esto depende de sus gustos y de los de su familia.
Otro de los protagonistas de esta velada es el menú. Los apetitivos deben ser sencillos y ligeros para que permitan disfrutar posteriormente de la cena. Se sugiere servir distintos canapés o jamón serrano. Ya en la mesa se puede ofrecer platillos diversos de acuerdo con el paladar del anfitrión y de sus invitados. Y como postre se recomienda ofrecer fruta o incluso un pastel.
Casi para terminar, pero no menos importante, es que si es invitado llegue con la mejor actitud, sea positivo y olvide las rencillas que es una noche para disfrutar y relajarse.
Dos sugerencias finales. La primera, guarde el celular durante la cena. Son muy comunes en estos días las felicitaciones por medio de redes sociales, la respuesta a estos mensajes puede esperar, lo importante es que se concentre en la conversación de la mesa y no se convierta en una persona presente y ausente.
La segunda, no hay que dejar que el anfitrión haga todo, ya preparar la cena u organizar el evento es un trabajo arduo y nada nos quita colaborar, incluso, con el mínimo detalle de levantar nuestro plato al finalizar.
Dispongámonos a disfrutar de una perfecta cena esta Navidad, en compañía de nuestros seres queridos y recuerde que, al menos en cuanto a la comida, “de la vista nace el amor”.

