Oaxaca de Juárez, 28 de agosto
LA RAZÓN
ROZONES
Se notó desde un avión la ratificación de facto que dio el Presidente Enrique Peña al secretario de Gobernación, Miguel Osorio. Primero, al colocarlo a su lado en el acto en el que anunció los cambios en su gabinete. Luego, porque le encargó presidir las ceremonias de entrega-recepción que hicieron ayer por la tarde los secretarios salientes y los entrantes. Sí, en plan de jefe del gabinete.
Renato, detective e intelectual
La noticia es que al frente de la Comisión Nacional de Seguridad quedó no sólo el mejor detective del país, sino también un jurista, poeta, ensayista y apasionado de los palíndromos. Renato Sales, un intelectual que privilegia la inteligencia por encima de la fuerza, cosecha lo que ha sembrado desde que era subprocurador de la PGJDF y hasta su gestión como zar antisecuestros: eficiencia y más eficiencia.
Guzmán, el más joven y el más veterano
Con Francisco Guzmán se confirmó que con disciplina más temprano que tarde llega la recompensa: el desde ayer nuevo jefe de la Oficina de la Presidencia es, a sus 35 años, el integrante más joven del gabinete. Eso sí, Frank, como lo llaman sus amigos, es a la vez el más veterano de los que integran el primer círculo del Presidente Enrique Peña, pues desde que era gobernador del Estado de México, fue su coordinador de asesores.
Lozoya la hace en Suiza
Vaya éxito del director de Pemex, Emilio Lozoya, al participar en el selecto grupo de energía del Foro Económico Mundial en Suiza. Además de fortalecer los lazos con representantes de otras grandes petroleras, que podrían convertirse en socios estratégicos de la empresa mexicana, Lozoya comprobó que, a pesar de los bajos precios del petróleo en el mundo, hay interés por invertir en nuestro sector petrolero.
Desfilan secretarios en plenaria del PRI
Amplísimo poder de convocatoria, el del líder de los senadores del PRI, Emilio Gamboa. A la inauguración de la reunión plenaria de sus senadores asistió el titular de Segob, Miguel Osorio. Después estuvieron la procuradora Arely Gómez, el ahora secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade y el nuevo titular de la SEP, Aurelio Nuño. Hoy van Luis Videgaray, de Hacienda, y, por supuesto, el líder tricolor, Manlio Fabio Beltrones.
EXCÉLSIOR
FRENTES POLÍTICOS
I. Llegaron los relevos. El presidente Enrique Peña Nieto hizo, de entre quince cambios, dos movimientos claves. La llegada de José Antonio Meadea Sedesol, tras dejar la SRE, y la de Aurelio Nuño en la Secretaría de Educación, luego de ser el responsable de Oficina de la Presidencia. Representan claramente el énfasis en dos ejes fundamentales para la segunda parte de su gobierno, ante lo que describió como nuevas circunstancias y desafíos: Desarrollo Social y Educación. La desigualdad y el hambre preocupan y a eso va Meade más allá de que haya entrado en la baraja de presidenciables para 2018, donde se ubican Miguel Ángel Osorio(Segob) y Luis Videgaray (SHCP), Nuño Mayer y Manlio Fabio Beltrones. La segunda parte del sexenio es de consolidación. ¿El equipo está completo?
II. Los que se fueron. No más cansados en las filas del gobierno. Es evidente que algunos de los movimientos realizados por el jefe del Ejecutivo obedecen a resultados, así que, agradecido, Peña Nieto mejor les dijo adiós. Emilio Chuayffet, Jesús Murillo Karam, Enrique Martínez y Martínez, Monte Alejandro Rubido y Juan José Guerra Abud dejaron el gabinete. Está claro. El Presidente buscó un cambio generacional, pues requería mayor energía y fortaleza en esas áreas. Es cierto, ellos representaban a la vieja guardia, a los expertos, pero algunos mostraron signos de debilidad propios de la edad, complicados algunos casos por estados de salud. Y así nomás no.
III. El reintegro. El único gobernador que llegó al gabinete fue el queretanoJosé Calzada Rovirosa. El Congreso estatal aprobó ayer, en fast track, la solicitud de licencia presentada horas antes por el mandatario, y nombró como sustituto a Jorge López Portillo Tostado, quien era secretario general del Gobierno estatal. En Querétaro, el panista Pancho Domínguez asumirá como gobernador en octubre, pero el saldo es favorable. Calzada, pese a perder las elecciones en junio pasado, llegó al gabinete, pero no en una posición que le permita aspirar a más: la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.
IV. La factura de El Chapo. Pese a que Monte Alejandro Rubido trabajó en las administraciones de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto, y su carrera se especializó en el área de seguridad, se va como quien pagó los platos rotos por la fuga de Joaquín Guzmán Loera. Deja el cargo mes y medio después de la fuga de El Altiplano. La Comisión Nacional de Seguridad informó, en su momento, que no detectaron indicios de que el líder del cártel de Sinaloa fuera a escapar. Llega Renato Sales Heredia como comisionado Nacional de Seguridad y deja la Coordinación Nacional Antisecuestro. Por cierto, Enrique Galindo, estuvo muy cerca de llegar, pero el Presidente no quiso moverlo de la Policía Federal. Ahí está bien. Ha cumplido con creces.
V. Los otros cambios. Sorprendió que Claudia Ruiz Massieu, con buena labor en Turismo, ocupe ahora la SRE que dejó vacante José Antonio Meade, donde todo iba a la perfección; a Turismo arriba Enrique de la Madrid, si bien con poca experiencia en el ramo, aprenderá pronto. Y quien no llegó a la Semarnat fue Arturo Escobar, pero esa posición seguirá en manos de un Verde: Rafael Pacchiano, quien ya era subsecretario de la dependencia.Rosario Robles será ahora la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, con la inercia de lo realizado en Sedesol. José Reyes Baeza, director del ISSSTE y Francisco Guzmán, como jefe de la Oficina de la Presidencia. Se lee mucha cercanía. Que funcione.
LA CRÓNICA
PEPE GRILLO
Fueron 10
El presidente Enrique Peña acomete la segunda mitad de su mandato con una alineación diferente.
A la hora buena, ante un cúmulo de circunstancias adversas, decidió efectuar 10 cambios en su gabinete. El número superó las expectativas.
Puede afirmarse, por lo tanto, que se trata de un relanzamiento de su administración justo a la mitad del camino.
El 2015 ha sido un año complejo y el 2016 tiene peor cara.
Con desafíos al alza de consecuencias impredecibles, Peña pidió a los nuevos miembros de su equipo entrega absoluta y los conminó a ser eficientes, eficaces, transparentes y honestos.
Baraja sucesoria
Efecto inmediato de los cambios en el gabinete es la incorporación clara de dos nuevos jugadores para la sucesión presidencial 2018.
José Antonio Meade, que realizó un trabajo impecable en la cancillería, es el nuevo secretario de Desarrollo Social, la cartera que ocupó en su momento, no lo pierda de vista, Luis Donaldo Colosio.
Aurelio Nuño mencionado en las últimas semanas para varias posiciones es el nuevo secretario de Educación Pública. Tendrá los reflectores para demostrar las cualidades que se le atribuyen.
El elenco para el 2018 lo forman, a partir de ayer, salvo su mejor opinión, Videgaray, Osorio, Meade, Nuño y, como posible bateador designado, Beltrones.
Reconocimientos
Claudia Ruiz Massieu entregó buenas cuentas en la Secretaría de Turismo.
Año con año se alcanzaron máximos históricos en divisas captadas y después también en número de visitantes.
Su nombramiento como canciller es un reconocimiento a su eficacia. Llega a una posición que requerirá dosis extra de talento y dedicación.
El caso de José Calzada Rovirosa es peculiar. Antes de las elecciones de junio en Querétaro se hablaba de la posibilidad de que se integrara al gabinete presidencial.
Pasaron las elecciones y a pesar de que su partido perdió, sus posibilidades se mantuvieron, pues su trabajo siempre fue bien evaluado. Ayer las posibilidades se concretaron. Es el nuevo secretario de Agricultura.
Un relevo necesario
Desde la infausta mañana en que se conoció la segunda fuga de Joaquín El Chapo Guzmán se abrió la posibilidad de un relevo en la Comisión Nacional de Seguridad.
Con el paso del tiempo la posibilidad se transformó en necesidad. No era un cambio sencillo pues se requiere para el cargo un perfil poco frecuente en el ámbito policiaco: experiencia, eficacia, honestidad.
El presidente optó por el abogado campechano, Renato Sales.
José Reyes Baeza mostró disciplina y paciencia en la vocalía ejecutiva del ISSSTE. Un cargo importante claro, aunque Baeza ya había sido gobernador de su natal Chihuahua.
El tiempo y las circunstancias jugaron a su favor y ya es director general del Instituto.
pepegrillocronica@gmail.com
SIN EMBARGO
CASA DE CITAS
Los primeros relevos del Gabinete presidencial no trajeron ninguna sorpresa. Reacomodos entre los más cercanos, salidas de los que se no dieron resultado alguno y sí muchos dolores de cabeza [Emilio Chuayffet Chemor y Jesús Murillo Karam, por ejemplo], premios para quienes no alcanzaron objetivos más altos [Aurelio Nuño Mayer] y más improvisación [José Antonio Meade, en Desarrollo Social; Claudia Ruiz Massieu, en Relaciones Exteriores, y el propio Nuño Mayer, en Educación Pública, entre otros].
Pero la sacudida real no llegó.
Las Secretarías de Gobernación (Segob) y la de Hacienda y Crédito Público (SHCP), las más cuestionadas durante los casi tres años del Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, quedaron intactas.
Inamovibles aún en la administración peñista quedaron Miguel Ángel Osorio Chong, el encargado de la política interna del país y de todo el aparato de seguridad, y Luis Videgaray Caso, los dos hombres fuertes del Presidente desde su campaña misma, y a quienes se les achacan los fracasos más grandes de este sexenio.
En materia de seguridad y respeto a los derechos humanos de los mexicanos y de los migrantes extranjeros, la Segob no ha podido ni ha querido resolver una crisis que ahoga al país en un mar de violencia. Su discurso, sin embargo, se ha mantenido inamovible: que vamos bien, que la delincuencia ha bajado, que México es respetuoso con los derechos civiles, que bla, bla, bla… Mientras los casos de vejaciones se suman por cientos no sólo en las cortes del país, sino también en las del extranjero.
En materia económica, la SHCP no ha hecho sino regresar al país a los escenarios de crecimiento prácticamente nulos que el viejo PRI provocó en los setentas, ochentas y noventas del siglo pasado, además de orillarlo a una crisis de deuda que hace pensar en el peor de los escenarios en los siguientes meses, mientras que, con una salida fácil, simplista y ramplona, se achacan todos los males a las condiciones económicas externas.
Entonces, ¿de qué van a servir los cambios anunciados ayer por el Presidente si no hay un viraje radical de las estrategias fallidas? Sí, Usted respondió bien: de nada.
No servirán porque para hacerlo hace falta rediseñar todo. Y lo primero es comenzar por aplicar políticas públicas, a todos niveles, que combatan la corrupción y la impunidad. Ahí está el meollo de todos los males pero para este Gobierno federal, se ha demostrado con creces, no es una prioridad.
En camino están meses aciagos por la condición económica del país, que en los años dePeña Nieto ha generado más y más pobres, más y más desempleo, más y más violencia, más y más corrupción… Además, la violencia sigue campeando en México y los grupos del crimen organizado han diversificado cada vez más sus especialidades, para coartar aún más el desarrollo del país y convertirlo en un país de luto constante.
No, los relevos en el gabinete no son la solución. Quizá incluso ni los de Osorio Chong yVidegaray Caso vendrían, a estas alturas, a aliviar gran cosa el hoyo donde la actual estrategia ha metido al país.
El gran cambio tiene que ser de fondo y de forma, pero con los equipos e intereses de la actual administración no será posible. Eso está claro. Así que, prepárese, que todo sigue igual desde el Gobierno, que nadará de muertito hasta el final, aun cuando los ciudadanos de a pie sufran los peores estragos de la tormenta.

