Oaxaca de Juárez, 21 de enero. De los 85 fallecidos (hasta el momento) que dejo una explosión en el ducto Tuxpan-Tula de Petróleos Mexicanos (Pemex) la noche del viernes en el poblado de San Primitivo del Municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, tres de las víctimas mortales fueron llevadas a la iglesia de San Francisco de Asís, ubicada en el centro municipal para la realización de una misa de cuerpo presente.
Alrededor de las 13 horas de este domingo, los tres féretros fueron llevados a la iglesia de San Francisco, hasta ese lugar llegaron también pobladores de algunos de los municipios vecinos, como Tlacotalpan, ubicado a poco más de 4 kilómetros de distancia y de Tezontepec, a 10 kilómetros.
La ceremonia se prolongó por más de una hora, debido a que se realizó una sola misa para las tres víctimas.
Después de la ceremonia religiosa los féretros fueron llevados en carrozas, acompañados de sus familiares, amigos, conocidos y de los pueblos vecinos al panteón del municipio, situado a alrededor de un kilómetro de distancia de donde estalló el ducto.
Misael Contreras, Mario Reyes y César Jiménez son los nombres de los tres hombres fallecidos en el lugar de la explosión, en dónde se encontraban alrededor de 300 personas llenando los bidones, cubetas y botes.
Aunque los tres eran vecinos del municipio, “entre ellos no había mayor relación”, comentaron familiares.
Los fallecidos se encontraron la noche trágica del viernes 18 en el llamado que por medio de redes sociales se pasó de amigo en amigo y de poblado en poblado en pocos minutos.
En aquel llamado se decía que “había un ducto que aventaba chorros de gasolina y se podía agarrarla sin problemas”, comentó Juan, un habitante del municipio.
Estaban juntos sin saberlo, y así, como juntos murieron, juntos estuvieron en la ceremonia religiosa y posteriormente salieron uno tras otro hacia su última morada, el panteón municipal.
Albergue. El centro cultural del municipio fue habilitado como módulo de información y como albergue para las familias de las personas desaparecidas que dejó la explosión, hasta la tarde de este domingo sumaban ya 81 los heridos y 68 restos.
La noche fue difícil para los 8 integrantes de la familia Guerrero, quienes a más de 36 horas del accidente, siguen sin saber el paradero del joven Iván Vásquez Guerrero, de 22 Años.
“Nos dieron una colchoneta y una cobija los del gobierno municipal y nos dejaron en un salón del centro cultural, allí pasamos la noche, pero no pude dormir, no hemos dormido nada, no sabemos en donde está mi hijo, unos de mis familiares ya se fueron a la ciudad a buscarlo en los hospitales a los que llevaron a los heridos, también los han buscado en todos los de Hidalgo y nada, espero este vivo ”, expresó María Eugenia, la madre.
Hidalgo amaneció a 7 grados y aunque el clima era helado, el corazón de los pobladores aún ardía por la impotencia de no encontrar a sus seres queridos.
En la fachada del centro cultural los lugareños pegaron en las puertas y ventanas fotos de los desaparecidos con los datos y un número telefónico “por si alguien los localizaba”.
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