Fernanda Cardoso Caballero
Con la intención de mitigar las tensiones entre ambas Coreas, en las últimas semanas han tenido lugar negociaciones. Pese al diálogo, Corea del Norte se ha empeñado en iniciar movimientos de su ejército en la frontera con Corea del Sur, gesto que ha provocado desconfianza e incertidumbre con su vecino del sur.
Claramente la crisis de las Coreas no se puede explicar sin tomar en cuenta la teoría realista. El poder militar de Corea del Norte preocupa a los países occidentalizados por el potencial nuclear que este país ha desarrollado. Así mismo, la falta de razones por la cual las Coreas fueron separadas y las muchas intervenciones de las potencias mundiales ha causado que estos dos países no puedan tener una buena vecindad.
La crisis de las Coreas, que pareciera ser provocada cada año, es una de las tantas consecuencias que dejó la Guerra Fría en el escenario internacional. Corea del Sur, por su parte se ha desarrollado en todos los sentidos promoviendo su bienestar y calidad de vida. La ideología, que promueven ambos países es completamente distinta entre sí. La gran diferencia es que Corea del Norte se ha quedado sin aliados a los largo de la historia.
Las amenazas que fomenta el país del norte para con Corea del Sur son berrinches ante países que poco tienen que ofrecerle al que una vez fuera su aliado en el Pacífico para amedrentar a Japón. Hoy no nos queda más que vivir bajo las amenazas de un líder que carece de cualquier tipo de carisma.
A la fecha la Guerra de Corea es uno de los conflictos sin resolver en la arena internacional y el mantenimiento de las hostilidades ha sangrado el bolsillo de ambos países así como de sus aliados. Gracioso es ver la falta de la gobernanza internacional que tanto promueven las Naciones Unidas en un conflicto que se ha hecho tan añejo que nos hemos acostumbrado a su existencia.
Es importante resaltar que mientras las potencias no tengan la intención de fomentar nuevas relaciones entre ambas Coreas, el conflicto nunca terminará. El factor nuclear, por tanto, debería ser un incentivo para promover la paz y la buena voluntad entre ambos países.
