Oaxaca de Juárez, 9 de agosto. Solo 12 por ciento de los connacionales deportados desde Estados Unidos que se incorporaron al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por medio del programa “México te Abraza” consiguió un empleo formal, de acuerdo con datos del Instituto, obtenidos por El Sol de México vía Plataforma Nacional de Transparencia (PNT). 
“México te Abraza” es el programa creado por el gobierno de Claudia Sheinbaum para atender a los mexicanos deportados desde Estados Unidos. Sus beneficios incluyen centros de atención fronterizos, apoyo económico único de dos mil pesos para traslado, afiliación temporal al IMSS y vinculación a programas sociales.
Según las cifras, de los 98 mil 744 migrantes incorporados al Seguro Social entre el 24 de enero de 2025, cuando se publicó el decreto presidencial para la creación del programa, y el 31 de diciembre de ese mismo año, solo 12 mil 227 lograron un empleo formal que les permite continuar recibiendo la atención médica en esa institución; el resto, 86 mil 517, se encuentra en baja de la atención.
Funcionamiento del programa “México te Abraza”
“Al cumplirse los tres meses, el connacional deja de estar afiliado al IMSS por el programa ‘México te Abraza’, es decir, causa baja en esa modalidad de aseguramiento. Si en ese momento ya cuenta con un empleo formal o se incorporó a otro régimen del IMSS, continuará asegurado, pero por ese nuevo esquema y no por el programa. Con corte de información al 5 de julio del 2026, de las 98 mil 744 personas únicas registradas en ‘México te Abraza’, 86 mil 517 se encuentran en baja (considerando todas las modalidades de aseguramiento)”, explicó el IMSS en su respuesta.
Un nuevo decreto para la incorporación de connacionales en 2026 fue publicado el 29 de abril pasado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), seguido de las normas para la incorporación, publicadas por el IMSS, también en el DOF, el 15 de junio pasado.
Andrés Mireles forma parte de ese 12 por ciento que sí consiguió un trabajo formal. Desde Guadalajara, Jalisco, a donde fue deportado en noviembre pasado, cuenta que a su regreso desde Estados Unidos se apegó a “México te Abraza” porque vio una oportunidad de continuar con su tratamiento para controlar la hipertensión que padece desde hace más de una década.
“En Estados Unidos contaba con servicio médico y cada mes tenía consulta. Padezco de hipertensión y requiero medicamento para controlarme, la verdad es que cuando me detuvo ICE y me informaron que me deportarían sí me preocupé por mi salud, pero al llegar a México me ofrecieron la atención en el IMSS y no lo dudé, dije sí”, narra Andrés.
En entrevista con este diario, agregó que al concluir los tres meses de asistencia, en febrero de este año, su cuñado, quien tiene una fábrica de muebles en Ocotlán, le dio trabajo y con ello pudo ser afiliado nuevamente. “Corrí con mucha suerte porque sé que para los que volvemos de EU no es fácil conseguir empleo tan rápido, lo mejor es que sigo recibiendo el servicio médico para mí, mis hijos y mi esposa que es diabética”, añadió Andrés.
Gustavo no corrió la misma suerte. Originario de Toluca, Estado de México, cuenta que a su regreso de Estados Unidos, de donde lo deportaron en diciembre del año pasado, le ofrecieron inscribirlo, junto a su esposa, que también fue deportada, en el IMSS para recibir atención médica. Gustavo padece diabetes desde hace 12 años y al regresar a México quedaría sin atención por lo que aceptó de inmediato.
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Dificultades para reincorporarse al IMSS y el empleo formal
“La atención fue muy buena, me entregaban mis medicamentos, Metformina, que es la que yo tomo, el médico me veía cada mes, pero solo fueron tres meses”, dijo en entrevista.
Agregó que desafortunadamente no ha conseguido un empleo que le brinde las prestaciones de ley, incluido el servicio médico, por lo que ha tenido que seguir su tratamiento con un médico de las Farmacias Similares donde consigue el medicamento que requiere por 100 pesos con 60 pastillas.
“La situación no es fácil para quienes nos devuelven de Estados Unidos porque después de seis años de estar allá, te acostumbras a una vida, yo, por ejemplo, soy carpintero y me dedicaba a arreglar casas en Los Ángeles; siempre tenía trabajo, pero aquí ha sido complicado por lo que decidimos poner una carpintería familiar que ahí va dando, vamos haciendo clientes”, afirmó Gustavo.
Para Juan Carlos, el proceso de “perder” la atención en el IMSS tampoco fue fácil. Cuenta que a su regreso de Estados Unidos, en diciembre de 2025 requirió de una operación de vesícula que ya tenía programada en el vecino país, pero ya no pudo concluir pues fue detenido durante una redada del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en una fábrica de papel en Texas, donde trabajaba como empleado de limpieza.
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“No era una emergencia, sino que el médico me había dicho que tenía la vesícula inflamada por lo que tenían que retirarla antes de que empeorara, tenía mi cirugía programada para enero de este año, pero en diciembre, el 11, hubo una redada donde trabajaba y me detuvieron, no les importó mi condición médica, ni todos los papeles que les mostré en los que decía que ya tenía programada una cirugía, una semana después me deportaron”, platicó el connacional.
Agregó que a su llegada a México, vía aérea, oficiales del Instituto Nacional de Migración (INM) le preguntaron si padecía alguna enfermedad y planteó su condición, por lo que le dieron la opción de apegarse al programa “México te Abraza” y acceder a la cirugía, mes y medio después, en un Hospital Regional de Zona de Guanajuato, su tierra natal.
“Todo salió muy bien y no pagué un peso, pero desafortunadamente solo tuve tres meses de atención y lo entiendo, pero no es fácil regresar a un país y encontrar en el corto plazo un trabajo, sobre todo a mi edad, 61 años, afortunadamente mis hijos me han apoyado y ahora estamos viendo si alguno de ellos me pueda asegurar de nueva cuenta a través de sus empleos”, dijo Juan Carlos.
El Sol de México

