Excélsior
Oaxaca de Juárez, 5 de junio. ¡Entiendan, no habrá elecciones..!, (pues) ¡nuestros sueños no caben en sus pinches urnas..! Éstas, y otras muchas consignas similares, han marcado el paso de los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) o de la (filial) Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) por oficinas públicas y sedes partidistas que, finalmente, han acabado vandalizadas por quienes se ostentan como maestros y, hoy, ponen en entredicho la realización de los comicios del domingo.
“…nuestros sueños”, aseguran, “no caben en sus pinches urnas” y ello, a la vista de lo ocurrido en las últimas jornadas, no es sólo una “frase pegadora” o, diría alguien, “una consigna surgida al calor de la acción” sino, para decirlo claro, es la mejor definición que de sí mismos hacen un grupo de activistas, claramente ideologizados e integrantes, no pocos de ellos, de expresiones antisociales —desde formaciones guerrilleras como son el ERPI y el EPR, con amplia presencia en ambas entidades, hasta grupúsculos mayoritariamente juveniles de corte anarquista— cuyo único y explícito propósito es poner en entredicho, por la vía de la presión y/o de la violencia si es necesario, el statu quo, a las instituciones, el sistema o, mejor, el orden social.
A ellos es a quienes se enfrenta la sociedad y, de manera más específica, la autoridad federal de cara a los próximos comicios, igual en Oaxaca y Guerrero —donde Gabino Cué Monteagudo y Rogelio Ortega Martínez simplementebrillan por su ausencia— que en Chiapas, Michoacán u otras entidades en las que, aunque en una escala mucho menor, ciertamente, sus gobiernos han preferido nadar de muertito, con la esperanza de que pase ya la jornada electoral y, por sí sola, la paz social vuelva a prevalecer… lo que no ocurrirá porque, como es previsible suponer, el actual es sólo el inicio de su escalada.
Por lo anterior, es que resulta absurda e infructuosa la estrategia gubernamental, de la secretaría a cargo de Miguel Ángel Osorio Chong, de abrir instancias de diálogo y negociación con ellos, pues su objetivo no es ése: ni dialogar ni, mucho menos, negociar; sus posturas son irreductibles y si, como en algún caso reciente, la autoridad cede ante algunas de sus exigencias, simple y sencillamente la escalan para, con ello, mantener vigente “el móvil” político y/o social de su activismo antisocial y sus movilizaciones.
Por ello, también, es que con indiscutible atino, el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, dejó en claro que el riesgo en la próxima jornada electoral dominical está más significado por organizaciones como las mencionadas líneas arriba, las impresentables CNTE y la CETEG, que por el mismísimo crimen organizado.
¡Basta ya!, ¿no?…
ASTERISCOS
**A la cabeza de la resistencia contra la ilegal decisión de la fantasmal Secretaría de Educación Pública (SEP), que lidera el desahuciado Emilio Chuayffet, la organización Mexicanos Primero de Claudio X. Gonzálezpromovió ya, de manera formal, un amparo contra la dependencia federal, exigiendo la inmediata restitución de los procesos inexplicablemente suspendidos… so pena de poner en entredicho no sólo el funcionamiento del sistema educativo sino, esencialmente, la viabilidad de la recién aprobada reforma constitucional en materia educativa.
**Por si algo faltara para acabar de enrarecer el, ya de suyo, turbio entorno, de cara a los comicios del domingo, y aun cuando la propia dirigencia del sol azteca se apresuró a desestimar toda conexión del hecho con las elecciones, lo cierto es que el (supuesto) suicidio del secretario de finanzas del PRD en la capital, Julio de Caso González, cuyo cadáver fue encontrado colgado de una escalera y con un balazo en la sien en sus oficinas de la colonia Roma, reiteró la convicción de muchos de que, nunca como ahora, la violencia ha estado presente en el proceso…
Veámonos el domingo, con otro asunto De naturaleza política.
