Rebeca Romero/Dario Nolasco
Juchitán de Zaragoza, 15 de septiembre. A ocho días que se registró el terremoto de 8.2 grados Richter en México y que afectó a varios estados de la República Mexicana en especial a Chiapas y Oaxaca, la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) no ha implementado algún plan o estrategia para ayudar a los miles de niños damnificados en el Istmo de Tehuantepec, al contrario ha entorpecido el conteo de damnificados en algunas zonas.
El líder Eloy Hernández no ha dicho nada sobre la situación de los infantes que no tienen escuelas, ni tampoco ha hablado sobre algún plan para apoyarlos en el futuro, sus agremiados evitaron que jóvenes del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), que ayudan a la Secretaría de Educación Pública (SEP) con los censos, realizaran su trabajo.
Los líderes del magisterio oaxaqueño no entienden que se trata de una emergencia que requiere atención para que los alumnos regresen a clases con seguridad.
En los dos estados más afectados por el sismo viven 2 millones 133 mil 238 niños, de los cuales 584 mil 060 tienen menos de cinco años de edad, según la encuesta intercensal 2015 del INEGI.
Los niños requieren de “ayuda psicoemocional”, además de un regreso inmediato a la escuela.
Por lo pronto personal del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, en Inglés United Nations Children’s Fund (Unicef), un organismo de la Organización de las Naciones Unidas estima que para cubrir necesidades inmediatas y a mediano plazo de los niños en las zonas afectadas, requerirá un mínimo de 1.2 millones de dólares.
El secretario de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño, aseguró que hasta ahora se han detectado 182 escuelas que deben ser reconstruidas.
El funcionario federal explicó que de acuerdo con los últimos reportes del censo de daños en los planteles educativos, en el Istmo se ubicaron 200 escuelas con daños, de las cuales, 41 serán demolidas para reconstruirlas; en Oaxaca hay 600 con afectaciones, de ellas 91 se volverán a levantar, y en Chiapas hay mil institutos con daños, de los que 50 se reconstruirán.