Oaxaca de Juárez, 16 de noviembre. Hace aproximadamente una semana el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), publicó, junto al Banco de México, el levantamiento de la Encuesta Nacional sobre las Finanzas de los Hogares (ENFIH) que fue realizada en el periodo del 07 de octubre al 29 de noviembre de 2019. Este relevamiento de información tiene el objetivo de indagar sobre el balance de los hogares mexicanos, contemplando los porcentajes de pasivos y activos, financieros o no financieros, que poseen.
Luego de dos años, el INEGI, reveló el análisis de la composición de los activos o bienes personales de los ciudadanos, así como sus deudas y sus características sociodemográficas. Si bien los resultados que proporcionan son de gran interés e importancia en la planeación de políticas públicas en el sector, algunos porcentajes no dejan de ser alarmantes.
El análisis del flujo de los activos y pasivos revela que aproximadamente la mitad de las familias mexicanas viven endeudadas. Los resultados arrojan que el 99,5% de los hogares son poseedores de bienes materiales, mientras que el 56,9% posee deudas en su haber.
Dentro de los 36.5 millones de familias que poseen algún activo, un 54,4% del total corresponde a la vivienda principal, mientras que un 20,1% a las propiedades secundarias. A su vez un 9% corresponde a negocios, un 6,8% a vehículos personales y un 3,5% a otro tipo de bienes. La encuesta registró que el valor total de los activos no financieros de la población corresponde a 27.2 billones de pesos a nivel país.
Teniendo en cuenta los bienes financieros el 78,5% responde a cuentas de ahorro para el retiro, 6,6% a ahorro informal, un 6% al ahorro por vías formales, un 5,8% a depósitos a plazos, mientras que un 3,1% pertenece a otro tipo de activos financieros.
Sin embargo, los resultados en torno a las deudas plantean un escenario de dificultades financieras para las familias mexicanas, develando que al menos unos 20.9 millones de hogares están endeudados. Estos déficits varían entre créditos hipotecarios y no hipotecarios, como las tarjetas de crédito, los préstamos vía nómina o créditos personales.
El valor total de las deudas de los mexicanos corresponde a un 55,4% por deudas hipotecarias, un 11,5% en tarjetas, un 9,3% en deudas vehiculares, un 8,4% en créditos de nómina y otras deudas varias que representan el 15,4%.
Estas cifras dejan en claro que gran cantidad de los bienes obtenidos por los ciudadanos no son adquiridos de contado, siendo la promesa de pago la única manera de acceder a los activos. Incluso en algunos casos la persona solicita préstamos con el objetivo de saldar deudas anteriores.

