Oaxaca de Juárez, 17 de octubre. Muchos son los casos de escuadras deportivas históricas que tras una temporada para el olvido sucumbieron al infierno de bajar de categoría. En el deporte como en la vida, lo fácil es caer pero lo difícil es levantarse. Cuando un equipo adquiera el vuelo después de una de las peores temporadas de su historia, sale más reforzado e inculca a su afición una ilusión desmesurada que hará que un futuro cercano vuelva por sus fueros gloriosos. Este es el caso de River Plate.
Después de varios años a la sombra de su eterno rival, River Plate volvió por sus fueros hace dos temporadas conquistando una Copa Libertadores con sabor dulce por partida doble. Los de Marcelo Gallardo conseguían el título continental más importante a nivel del clubs de América, y además lo hacían dejando en la estacada a su bestia negra de tantos y tantos encuentros en el pasado, Boca Juniors.
La revancha está servida esta campaña en una nueva edición de la Libertadores, pero este año en semifinales. El partido de ida en El Monumental dio a los locales una clara ventaja, 2-0, de cara a afrontar el encuentro de vuelta con garantías en un escenario tan difícil como es La Bombonera. Betway ve como claro favorito a la victoria al conjunto de Marcelo Gallardo, si bien es cierto que los de Gustavo Alfaro no han dado su última palabra, más si cabe cuando 49000 gargantas intentarán inculcar a los suyos una dosis extra de energía para convertir la quimera en realidad: ver a Boca Juniors en una nueva final de Copa Libertadores dejando en la cuneta al equipo que les privó de un nuevo título hace dos campañas, River Plate.
Todos los ingredientes están servidos para ver un bonito espectáculo, y comprobar si River Plate sigue haciendo historia o por el contrario Boca Juniors rompe la tendencia negativa de la última década en la competición.

