¿Quién promueve el ataque contra Antorcha en el Imparcial?
Dimas Romero González
Oaxaca de Juárez, 15 de julio. El jueves 9 de julio en su columna Editorial, bajo el título “Dirigentes Voraces”, el diario El Imparcial, cuya labor debiera descansar en la objetividad informativa, se lanzó en contra de las manifestaciones que han realizado distintas organizaciones en las últimas semanas en la capital del estado. Sin embargo, el juicio sumario que realiza en realidad va dirigido con particular dedicatoria contra el Movimiento Antorchista en Oaxaca. Me explico.
El editorialista empieza descalificando la lucha del FPR, al que acusa de no encabezar demandas de tipo social, sino político. Líneas abajo, embiste sin recato en contra de más de 65 mil oaxaqueños que representa Antorcha, afirmando que los motivos de nuestras manifestaciones son del todo conocidos, y para demostrarlo presenta “argumentos” que reproduzco literalmente para efectos de discusión: “ya es sabido que dicha organización, está bastante exhibida a nivel nacional por los negocios que ha hecho al amparo de la complacencia de los gobiernos priistas, está metida hasta el fondo en el conflicto entre Santo Domingo Yosoñama y San Juan Mixtepec… Hay tal encono entre ambas comunidades que los asesinatos no reparan en que sean niños, mujeres o ancianos. Los matan por igual, para luego incinerarlos”. Y, para encubrir este ataque, lanza escopetazos al aire señalando que tampoco ha faltado la toma de la caseta de Huitzo, vista por organizaciones, dirigentes voraces e incluso comuneros, como una mina de oro. Finalmente, revelando el origen del encargo de atacarnos, sostiene el editor que es una afrenta a la ciudadanía oaxaqueña que, sin recato alguno, en plena emergencia sanitaria, justo cuando el gobierno de Alejandro Murat y su equipo atienden la prioridad que representan las comunidades afectadas por el sismo de 7.4 grados, los vividores de la lucha social, sigan con sus manidos métodos de chantaje.
Derivados de estos “imparciales” juicios, quiero precisar lo siguiente:
Primero: por mi conducto, el Movimiento Antorchista de Oaxaca ha sentado su posición ampliamente sobre el conflicto agrario entre Santo Domingo Yosoñama y San Juan Mixtepec, que tanto preocupa hoy al editorial del Imparcial. Para conocerla a fondo, invitamos a quien guste, a visitar en las redes sociales, el video tomado en vivo ante Casa Oficial y el artículo de opinión que un servidor publicó los días 2 y 6, antes del citado editorial.
Segundo: solicitamos al redactor, remitirse a la nota de su propio reportero del viernes 3 de julio, que se titula “Antorcha Campesina pide cese a violencia y atención por el sismo” (en la que el movimiento reiteró el llamado al gobierno estatal para que se aclaren las acusaciones de Mixtepec en contra de Yosoñama). Como resultado de una operación política que busca deslegitimar nuestra lucha social, en unos cuantos días este diario convirtió en “chantajes” las urgentes y justas demandas de miles de oaxaqueños, recogidas con aceptable fidelidad en la nota a que aludo, en las que se habla de acuerdos entre el gobierno del estado y Antorcha, que solo se cumplieron parcialmente, así como de la petición de esclarecimiento del secuestro de un ciudadano de Mixtepec, que derivó en la expedición de un documento violatorio de los debidos procesos judiciales, en el que la Fiscalía, con absoluta parcialidad, culpa explícitamente al agente municipal de Yosoñama, en agravio de sus derechos constitucionales por no haber elementos jurídicos que lo justifiquen, cuando son los habitantes de este núcleo agrario quienes han sufrido asesinatos y secuestros a manos de quienes hoy los acusan en los medios con la complacencia oficial.
Tercero: en cuanto a la sobada calumnia de respecto a la actividad económica que realiza nuestra organización para financiarse y ser independiente, cuya legitimidad se pone en duda para desprestigiarnos, ya hemos dicho reiteradamente que se trata de acusaciones sin ninguna prueba, de golpes mediáticos que usa como garrotes la gente en el poder, a la que molesta una organización encabezando exigencias legítimas de mexicanos marginados. Basta decirles, al editorialista y sus empleadores, que el propio fiscal general Alejandro Gertz Manero ha dicho hace pocos días que la UIF, encabezada por Santiago Nieto, hace muchas acusaciones en los medios, pero no presenta pruebas.
Cuarto: respecto a las afirmaciones de este diario sobre supuestos chantajes hacia el gobierno estatal, requerimos a los dedos acusadores que nos señalan, expliquen por qué no tenemos derecho a que se invierta en las necesidades sociales, derecho que emana de nuestra obligación cumplida con las contribuciones que el estado y sus instituciones nos solicitan. Exigimos que antes de emitir juicios prefabricados, demuestren que nuestras demandas son personales, es decir, para beneficiar a algún dirigente con alguna prebenda o lujo, y no de carácter social y estrictamente apegadas a las necesidades de nuestros agremiados. Que prueben en qué consiste la supuesta “voracidad” a la que hacen referencia, o se evidenciarán como simples calumniadores.
Quinto: la razón del ataque de El Imparcial no salió del escritorio del editor, alguien intenta desviar la atención de la legitimidad de nuestra lucha, y hace saltar a la línea editorial de la opinión a la tergiversación tan solícitamente, cuando en realidad no hemos recibido sino aplazamientos y cerrazón en Casa Oficial. Si gusta saber el editor de El Imparcial qué sucedió con el nuevo ofrecimiento de reunión con el mandatario estatal, estoy a sus órdenes.
Por cuanto se refiere a quienes se incomodan porque hay cientos de organizaciones sociales en el estado, queremos invitarles a que busquen la razón en la insultante pobreza que existe en Oaxaca, que según un estudio de la organización social Progress Imperative, nos coloca en el nada honroso lugar 31 de 32 estados, en cuanto al Índice de Progreso Social 2019, que mide la calidad de vida de manera independiente a los indicadores económicos del PIB, enfocándose en la alimentación, la vivienda, la educación y la salud, entre otros. En él, los puntos más bajos son para el rubro de Necesidades Humanas Básicas con 73.73% de la población con carencias en este rubro; 31.40 % de hogares con carencia en alimentación, 58.45% de hogares con carencia de servicios de agua y saneamiento; 82.73% de hogares con carencias en la vivienda y 65% de carencias en materia de seguridad personal, solo por mencionar las razones que motivan a los oaxaqueños a recurrir a las manifestaciones que se le han vuelto comunes a nuestro insensible editor, sin detenerse a pensar que son tantas, tan frecuentes y algunas tan radicales, por la nula atención de las dependencias encargadas de resolverlas. Eso debería ser noticia para los periodistas reales.
Los actores políticos deben atender a los llamados de la realidad, los sectores pobres ya no pueden ser tomados en cuenta solo en sus discursos, deben ser resueltas sus necesidades y recibir mejor trato, so pena de que se salga de control la creciente inconformidad que va peligrosa y rápidamente en aumento por la crisis general que ha provocado la pandemia del Covid-19. La miopía política les cobrará la factura, si no mañana, en los procesos políticos que se sucederán uno a otro en los siguientes años en Oaxaca.
