Oaxaca de Juárez, 16 de septiembre. Los ataques de un escuadrón de drones a dos instalaciones petroleras en Arabia Saudita, ocurridos el sábado, pusieron en alerta los mercados de la energía.
Durante la apertura de los parqués este lunes, el crudo del Brent aumentó casi 20% hasta alcanzar su cotización más alta en los últimos cuatro meses, aunque luego retrocedió ligeramente.
De acuerdo al gobierno saudí, los ataques en Abqaiq, la mayor planta de refinamiento de crudo del mundo, y en el campo petrolero de Khurais obligarían a reducir su producción en casi un 50%.
El ministro saudita de Energía, Abdulaziz bin Salman, señaló que los ataques habían reducido la producción de crudo en 5,7 millones de barriles diarios.
El grupo de los hutíes en Yemen se atribuyó la responsabilidad del ataque con drones, como respuesta a los ataques de la coalición que lidera Arabia Saudita contra este grupo desde que derrocó al presidente yemení en 2015.
Sin embargo, el Secretario de EE.UU., Mike Pompeo, señaló a Irán como responsable del ataque.
“Teherán está detrás de cerca de 100 ataques en contra de Arabia Saudita mientras Rouhani (presidente iraní) y Zarif (canciller iraní) pretenden resolverlo mediante la diplomacia”, escribió Pompeo en su cuenta de Twitter.
Y agregó: “A pesar de los llamados a reducir las tensiones, Irán ahora lanza un ataque sin precedentes contra el suministro energético. No hay ninguna evidencia de que los ataques llegaran desde Yemen”.
El gobierno estadounidense difundió imágenes satelitales y citó informes de inteligencia para respaldar sus acusaciones contra Irán, recogieron medios estadounidenses.
Pero, ¿qué es realmente lo que está pasando en la región y con la producción petrolera después de los ataques?
En BBC Mundo te contamos cuáles son los puntos básicos de esta crisis.
¿Cuáles fueron los objetivos del ataque y quienes lo perpetraron?
De acuerdo con el reporte de las autoridades sauditas, en sus instalaciones petroleras de Abqaiq y Khurais, en el oeste del país, se desataron fuertes incendios después de que fueran objeto de un ataque.
El campo de Khurais produce en torno a 1% de todo el petróleo que se consume en el mundo, mientras que la refinería de Abqaiq tiene capacidad para procesar hasta 7% del suministro global.
Ambas instalaciones son propiedad de la empresa estatal de petróleos de Arabia Saudita, Aramco, considerada una de las empresas más rentables del planeta.
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