Oaxaca de Juárez, 22 de junio. El tendido eléctrico de toda propiedad o establecimiento se basa en una red de circuitos, los cuales se controlan y protegen por medio de interruptores o fusibles.
En la actualidad, normalmente se emplean interruptores o disyuntores para una mejor gestión de los circuitos individuales. Sin embargo, en las propiedades más antiguas, de no haber modernizado la red eléctrica podrían continuar empleando fusibles.
Por otro lado, posiblemente tenga conocimiento sobre dónde se encuentra localizado su centro carga o tablero principal, por lo que también es seguro que sepa que en el momento que todos los equipos o luces se apagan simultáneamente, se debe a que uno de los interruptores salto o uno de los fusible pudo haberse fundido.
En cuyo caso, la solución es relativamente sencilla, de ser algún interruptor, solo bastará con hallar la palanca que saltó y llevarla a su posición de encendido. En cambio, en lo que respecta con un fusible fundido, deberá reemplazar el filamento de metal que se encuentra en interior del mismo por uno nuevo.
Sin embargo, para impedir que pueda volver a suceder, lo principal es comprender por qué ocurrió. En situaciones particulares, el disyuntor podria haberse dañado, el cual tendrá que acudir a un profesional para poder reemplazarlo. Aunque por lo general, independiente del equipo que utilice, este solamente lleva a cabo su principal propósito, “fallar” para evitar potenciales riesgos eléctricos ante la sobretensión en el cableado, en el caso de que puedan llegar a ocurrir cualquiera de las siguientes situaciones.
Sobrecarga en el circuito: Siendo este uno de los motivos más comunes, se origina en el momento que la red intenta soportar una densidad eléctrica superior a la que está diseñado para tolerar. Por ejemplo, al estar empleando demasiados equipos a la vez, el dispositivo interno del mismo, se sobrecalienta y el interruptor salta, rompiendo la vía y dejando al circuito inutilizado. En el caso de los fusibles, el filamento de metal interno, se funde previo a que los cables de la red se sobrecalienten y lleguen a un nivel de posibles riesgos.
En el caso de que el disyuntor salte de forma continua o el fusible se queme regularmente, es un indicio de que se encuentra realizando una demanda excesiva al sistema, señalando que la propiedad carece de circuitos y precisa actualizar su centro de carga 220 o tablero de distribución.
Cortocircuito: en este caso, ya es un motivo más serio, dado que se origina en el momento que el cable caliente, se encuentra haciendo contacto con el neutro, el cable de conexión a tierra, o la estructura del tablero o centro de carga. Sin embargo, también es posible que ocurra por un inconveniente en el cableado de algún equipo que se encuentre conectado a un toma o enchufe. Por lo que, en ocasiones puede resultar ser un poco complejo de diagnosticar y podria llegar a precisar de la experiencia de un electricista matriculado para poder solucionarlo.
Falla a tierra: de la misma manera que ocurre con los cortocircuitos esta se origina en el momento que el cable caliente hace contacto con el cable a tierra o alguno de los lados del tablero o centro de distribución. No obstante, estas fallas pueden ser potencialmente más peligrosas de ocurrir en zonas con un nivel de humedad, como la cocina, el baño y sitios a cielo abierto.
Afortunadamente, existen pautas para localizar y restaurar una falla a tierra. Sin embargo, también hay normas que se deben seguir para impedir que suceda desde en un comienzo. Por ejemplo, en zonas en donde es factible y tenga conocimiento de que pueda llegar a tener contacto directo con el agua, los código de la construcción – IRC – exige que se empleen enchufes que se encuentren protegidos con un interruptor de acción rápida por falla a tierra – GFCI – .
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