Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 10 de enero. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, mostró su preocupación ante el número de contagios que se registran diariamente en la entidad.
Como cada domingo, en la misa que ofició en la Catedral Metropolitana, comentó que había leído que en un solo día se registraron más de 300 contagios.
“Me preocupa, y pido a Dios que ayude a superar la adversidad para que las personas no sean una más de las estadísticas”.

“Me han informado que familias completas se han contagiado, lo cual ha sido muy duro para todos, por todo lo que implica”, lamentó.
Reconoció que la mayoría vivía envuelto en angustias por las condiciones que se tienen por la pandemia, por los contagios y la falta de recursos.
“En medio de este temor se celebra la fiesta del bautismo del Señor, y por ser personas de fe debemos de ser fuertes, pedir la ayuda de Dios porque la humanidad es muy débil”.
Recordó cuando Jesús recibió el bautismo de Juan, que no es el mismo que reciben todos los demás, pues todos reciben el bautismo que Cristo instituyó, cuando envió a sus apóstoles a bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Precisó que cuando los sacerdotes bautizan aplican todos los signos que fueron enseñados, se unge con el Santo Crisma, el agua bendita y cuando se derrama el agua se pronuncia el nombre que eligieron los padres para el niño.
“Dios llamó a cada uno a las aguas bautismales por su nombre, por ello el sacerdote dice primero el nombre, y luego bautiza en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.
“Por ello es necesario que cada quien viva su bautismo todos los días, todos los momentos, pues a partir del bautismo se vive la santidad, por eso pregunto si cada uno siente la santidad en sus acciones, si Dios se complace por la forma en que actúan, piensan, si se hace feliz a los demás, porque sólo así se pueden generar complacencias”, subrayó.
Dijo que si se genera tristeza, enojo, temor, no se complace y esto quiere decir que no se vive el bautismo, no se vive la santidad, se es esclavo de los vicios, malas inclinaciones, miserias y pecados, y así las personas se acostumbran a una vida de maldad y desorden.
