Chiapas, 21 de octubre. A pesar de que ya está por finalizar octubre, más de 3000 escuelas permanecen cerradas ante la violencia que se vive en la Sierra de Chiapas y no ha iniciado el ciclo escolar 2023-2024 en la región. 
Mientras tanto, se incrementó la llegada de elementos del Ejército Mexicano y policías a municipios como Motozintla, El Porvenir, Siltepec, Mazapa de Madero, La Grandeza, Siltepec, La Grandeza, Bejucal de Ocampo, entre otros.
Pese a esto, la violencia continúa y, a dos meses de haber iniciando el ciclo escolar en todo el país, no han comenzado las clases en esta región de México, siendo más de 3000 escuelas cerradas y más de 5000 maestros sin retomar actividades en las aulas.
La violenta situación no sólo afecta a la educación, también a toda la población, ya que la mayoría de los comercios aún permanecen cerrados y otros sólo abren un par de horas al día.
Por su parte, el transporte público trabaja con restricciones en determinados horarios, por lo que las personas procuran resguardarse en sus hogares y sólo salir a la calle en situaciones muy importantes.
El conflicto en Chiapas se desató el 8 de agosto cuando un grupo de hombres abrió fuego contra manifestantes que exigían mejoras en las obras públicas y la destitución de autoridades locales. El trágico incidente resultó en una persona fallecida y cinco heridos.
Los habitantes de la zona han señalado al ayuntamiento como responsable de los hechos y han sugerido una supuesta relación con un grupo de autodefensa autodenominado “14 de agosto”.
El martes 29 de agosto, grupos del crimen organizado se enfrentaron en ocho regiones en los límites entre Chiapas y Guatemala, lo que resultó en al menos seis personas fallecidas. La situación es preocupante y necesita una pronta atención para evitar un mayor deterioro de la seguridad en la región.