Excélsior
México, D.F. 19 de marzo. Por unanimidad, el Pleno del Senado aprobó este jueves la Ley para Impulsar el Incremento Sostenido de la Productividad y la Competitividad de la Economía Nacional que busca precisamente que en los hechos, el país dispare sus niveles de productividad para elevar inversiones y empleos formales, que México tanto necesita. Esta norma se envió al Ejecutivo para su puesta en vigor de inmediato.
Al fijar el posicionamiento de su partido, el senador priista Ricardo Urzúa recordó a sus pares en tribuna que la idea a partir de ahora se contará con un Programa Especial de Productividad a la Competitividad.
“El propósito central de esta ley es –sostuvo Urzúa Rivera- implementar una política nacional de fomento económico orientada a impulsar el crecimiento sostenido de la productividad y la competitividad; potenciar la inversión, promover cambios de la estructura productiva hacia sectores económicos de elevada productividad y competitividad. Fortalecer las cadenas productivas, así como elevar el contenido tecnológico y de valor agregado a la economía nacional y al desarrollo económico del empleo”, indicó.
Por su parte, el senador perredista Benjamín Robles Montoya recalcó que esta nueva ley “aspira, ni más ni menos, a cimentar una política de estado que realmente contribuya al incremento de la productividad y la competitividad nacional, algo que con urgencia necesita el país”.
En el Artículo Tercero de la Ley señalada se destacan, entre otros, los siguientes objetivos: Implementar una política nacional de fomento económico dirigida a impulsar el incremento sostenido de la productividad y la competitividad; potenciar la inversión; promover los cambios en la estructura productiva del país hacia sectores económicos de elevada productividad y competitividad; fortalecer las cadenas productivas, así como a elevar el contenido tecnológico y de valor agregado en la economía nacional, el desarrollo económico y el empleo formal.
Pero, además, impulsar la concurrencia y concertación de acciones entre los sectores público, social y privado, a través del Comité Nacional de Productividad y demás mecanismos institucionales, que sirvan al incremento sostenido de la productividad y la competitividad como directrices capaces de potenciar un desarrollo económico alto, sostenido y sustentable con una visión de corto, mediano y largo plazos.
También esta legislación luchará por articular y coordinar con una óptica transversal, sectorial y regional, el diseño y ejecución de políticas, programas y proyectos orientados a impulsar el incremento sostenido de la productividad y la competitividad de la economía nacional, por parte de los sectores público, social y privado;
Y, desde luego, impulsar el aumento de la productividad total de los factores en la economía nacional, así como la de sectores y regiones específicos; impulsando además la creación de empleos formales y de un mayor flujo de capital y financiamiento a proyectos y actividades con potencial de elevado crecimiento productivo.
Se pretende asimismo dinamizar la inversión pública, privada y social en infraestructura, capital humano, capacitación laboral, formación de competencias de emprendedores y trabajadores y el establecimiento de mecanismos que fomenten la productividad laboral; el impulso al emprendimiento y al escalamiento productivo y tecnológico de empresas; la investigación y el desarrollo, así como la innovación aplicada.
Cabe señalar que, en los hechos, el Senado de la República se allanó a lo que la Cámara de origen, Diputados, enviara a consideración de la Cámara Alta. Con ello, culmina un proceso legislativo que durara más de dos años y medio.
